"A las 6.45 salimos de casa. Vamos dos cuadras, yo voy por detrás porque ella corre por delante mío. Justo dobla en la esquina. No hay luz ahí. Dobla y escucho que dice ‘ayuda’", dijo Daisy.
Y agregó: "Yo grito, corro y ya nos los veo. Vuelvo a mi hija, no me dice nada, estaba agachada y me dice 'me muero, ma'".
En ese instante, la niña cayó al suelo y la madre comenzó a gritar para pedir ayuda. Un vecino de la zona escuchó lo que sucedía y salió a socorrerlas. Allí, la menor les confirmó que se trataba de dos delincuentes con un cuchillo grande.
El vecino llamó al personal de Ambulancia y la niña fue trasladada al Unidad de Pronta Atención (UPA) de Florencio Varela. La madre de la nena de 13 años comentó que "le suturaron la cara y las dos rodillas". Además, posee cortes en la panza y raspones "por los bracitos y el cuello".
Tras esa situación, la menor fue dada de alta y se encuentra en su casa. Sin embargo, el viernes debe reincorporarse a la escuela, pero la familia teme por su vida. "Tiene cuatro días de reposo. El viernes tiene que volver al colegio y pasar por ese camino, ¿y cómo hago yo para llevarla de nuevo?".
Frente al terrible caso de inseguridad, vecinos de la zona se dirigieron hacia la comisaría local para alertar sobre la situación, pero la respuesta les sorprendió: "Dicen que no pueden entrar porque las zanjas están abiertas".
La causa quedó caratulada como "tentativa de homicidio seguido de robo" y es investigada por el fiscal Hernán Bustos Rivas.
FUENTE: MDZ