Cómo combinar el gris en la decoración
El gris es un color con mucha posibilidades en la decoración. Combinado adecuadamente con otras tonalidades ofrece unos resultados increíbles, ya que puede ser la base neutra sobre la que poder aplicar otros tonos y así lograr una decoración adaptada a cualquier estilo.
Esta combinación me gusta especialmente ya que si optas por un gris tipo perla, por ejemplo, combinado con blanco, el resultado será una estancia luminosa, visualmente amplia y con sensación de pulcritud. Queda genial en un estilo nórdico, por ejemplo, o con carácter minimalista.



Creo que en casi todas estas combinaciones podría decirte que es “una de mis favoritas”. ¡Todas me encantan” El rojo y el gris encajan a la perfección. Al ser el rojo un color bastante intenso crea un equilibrio muy interesante si lo mezclamos con un gris perla, por ejemplo. Otras variantes como el granate o el color vino también le sientan maravillosamente al gris.



Esta combinación es muy efectiva también. Mira estos dos ejemplos y observa de qué manera se ha jugado con ambas tonalidades.
En la de la izquierda se ha usado en gris un mueble grande como es el sofá para añadirle complementos decorativos más pequeños como cojines en rosa. En la idea de la derecha vemos que la base es totalmente gris, en suelo y paredes, y que el rosa aparece en los textiles y en la lámpara. ¡Queda tan bonito!

Otra de mis combinaciones ganadoras. El amarillo y el gris nos proporcionan un ambiente cálido y acogedor con toque de alegría, ya que si apostamos por amarillos intensos conseguiremos unas estancias con mucha energía. Una variante del amarillo es el mostaza, que también queda sensacional sobre una base gris.


Ya te he contado alguna vez que el turquesa es uno de mis colores favoritos. Lo utilizo en la decoración de mi casa y me encanta. Junto con el gris, ofrece un resultado muy interesante a la hora de decorar.
En estos dos ejemplos vemos distintas formas de emplearlo. Puedes dejar la base gris y añadir detalles en turquesa o pintar toda la pared turquesa y añadir un mueble en gris, por ejemplo.



Un equilibrio perfecto. El negro siempre queda bien con todos los colores, y con el gris consigue una combinación elegante y sofisticada, sencilla al mismo tiempo, perfecta para cualquier tipo de estilo decorativo. Si ves que puede quedar un poco apagada tienes la opción de añadir un pequeño detalle en un tono más vivo usando la regla del 60-30-10, por ejemplo.




También para ambientes elegantes y con personalidad. El morado fuerte queda genial con un gris perla, por ejemplo, o si te apetece un gris más oscuro puedes añadirle toques en un malva suave… Se trata de encontrar el equilibrio perfecto que más se ajuste a tus gustos y a tu personalidad. Sobre una base gris, será todo muy fácil.



Fuente: decorablog.

