Aborto: fuerte gesto de la Iglesia en semana santa
El debate por el aborto legal y un fuerte gesto de la Iglesia en semana santa.
La discusión se instaló en la agenda pública hace ya varios meses.
El gobierno nacional les dio luz verde a sus legisladores para abrir paso al siempre postergado debate sobre la legalización del aborto, “seguro y gratuito”, como reclaman vastos sectores de la sociedad.
Como en cada oportunidad que se plantea, el tema despierta sensibilidad y una polarización notoria entre quienes se manifiestan a favor de la vida, y quienes sostienen que las mujeres deben tener la potestad de decidir la interrupción de sus embarazos si así lo consideran.
En ese contexto, la Iglesia no sólo ratificó su histórica postura de rechazo a la medida que se encuentra en discusión, si no que realizó un gesto simbólico claro, potente, durante la misa del jueves santo.
Durante el tradicional lavado de pies, no fue cualquier persona la que formó parte del ritual que emula la actitud de humildad que tuvo Jesús ante sus discípulos.
Fueron madres embarazadas las que permanecieron sentadas, frente a los sacerdotes, mientras ellos lavaban sus pies, emulando la escena bíblica del nuevo testamento.
El gesto, impulsado desde el vaticano mismo y con el sello del Papa Francisco, entrega una imagen que vale más mil palabras: la Iglesia pone en un lugar central a las madres y defiende la vida en el seno materno.
Las panzas de las madres en gestación entregan un retrato fuerte de lo que piensa el catolicismo ante este debate.
Mientras, las opiniones siguen más cerca de posturas absolutas y radicalizadas que de acercamientos sensatos.
Cada uno parece defender se convicción sobre todas las cosas. La información práctica es lo que escasea, y el debate se hace subjetivo.
Serán las autoridades, por ostentar responsabilidades mayores, las que tengan la misión de aportar sensatez y sentido común para definir si este debate realmente necesita nuevas políticas públicas que lo contengan.