Los resultados de la encuesta federal realizada sobre una muestra de más de 1.500 hogares de mujeres y diversidades, evidenciando que Jujuy atraviesa la misma sintonía de crisis y deterioro social que el resto del país.
Así lo develó la referente de Mumalá en la provincia, Susana Rengifo, al dialogar con Radio 2.
Ajuste en la mesa diaria y estrategias de supervivencia
El impacto de la inflación y la caída del poder adquisitivo modificó profundamente los hábitos de consumo y la seguridad alimentaria en los hogares:
- Salto de comidas: Un 42% de los hogares encuestados reconoció tener algún familiar que debió saltarse comidas debido a la falta de recursos.
- Caída en la calidad: El 95% de las compras cotidianas se vio ajustado, destacándose una reducción del 65% en la calidad y cantidad de los alimentos, con un reemplazo o eliminación total de productos frescos y carnes.
- Estrategias cotidianas: En las recorridas de relevamiento por distintas localidades jujeñas se constataron situaciones extremas, tales como familias que alternan días sin almorzar, el recurso al trueque de alimentos y la ayuda mutua comunitaria para poder subsistir.
Pluriactividad, precarización y deudas para comer
Frente a la insuficiencia de los ingresos tradicionales, las familias debieron reconfigurar su mercado laboral interno:
- Más trabajos para llegar a fin de mes: El 56% de las personas encuestadas debió incorporar al menos un empleo adicional en los últimos seis meses (creciendo la venta ambulante y el trabajo a través de aplicaciones), registrándose un 51% de precarización laboral en el sector femenino.
- Endeudamiento corriente: Tres de cada diez personas (63%) mantienen deudas activas. Lo más alarmante es que el 49% contrajo deudas con bancos o billeteras virtuales únicamente para cubrir gastos cotidianos y compra de alimentos, rompiendo con la lógica histórica de endeudamiento orientado a la adquisición de bienes de capital o electrodomésticos.
Impacto en la salud mental y calidad de vida
Rengifo advirtió que la crisis no se agota en las variables macroeconómicas, sino que impacta de manera directa en el bienestar integral de la población:
- El 83% de los encuestados reporta alteraciones graves en el descanso y altos niveles de estrés y preocupación constante.
- Ante la falta de dinero, las familias se ven obligadas a postergar proyectos de vida, suspender tratamientos de salud, consultas médicas y el pago de actividades de ocio o formación, configurando un escenario generalizado de empobrecimiento y pérdida de dignidad en la calidad de vida cotidiana.