La Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento unicameral) de Cuba, aprobó este jueves un paquete de reformas que buscan liberalizar y descentralizar la economía de la isla, que sufre su peor crisis en décadas por motivos internos y externos.
Cuba aprobó una mayor apertura de mercado bajo la fuerte presión de Donald Trump
El presidente Miguel Díaz-Canel pide “cambios urgentes”. Un paquete de medidas está a consideración del Parlamento.
Lo hizo después que el primer ministro, Manuel Marrero, presentó a consideración legislativa un amplio paquete de reformas con cerca de 200 medidas pro-mercado con las que busca rescatar a la economía de la crisis que atraviesa en medio del bloqueo petrolero de Estados Unidos.
Marrero expuso ante la Asamblea Nacional un total de 176 reformas que abarcan desde la banca, los salarios y la propiedad empresarial hasta las inversiones extranjeras y la agricultura.
Estas propuestas de corte liberal afectan, en particular, la organización de las empresas privadas, las empresas estatales, el sistema bancario, el turismo, la agricultura, la inversión extranjera, los impuestos y el mercado cambiario.
La Asamblea Nacional aprobó este jueves el paquete de reformas orientadas hacia una mayor apertura de mercado. En ese escenario, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel dijo que la economía de la isla, afectada por una profunda crisis económica bajo presión de Washington, necesita “cambios urgentes”.
“Cuando la vida del pueblo se vuelve tan dura, el primer deber del Partido Comunista y del Gobierno revolucionario no es explicar mejor la crisis, sino cambiar lo que haya que cambiar para salir de ella”, dijo el jefe de Estado, también primer secretario del PCC.
Estas reformas, cuyos detalles aún no se conocen completamente, buscan abrir más sectores a la inversión privada, atraer más capital de los cubanos en el exterior, reducir el peso del Estado y otorgar mayor autonomía a las empresas públicas.
“La realidad nos impone cambios urgentes y necesarios”, declaró el jefe de Estado en un discurso transmitido por la televisión estatal y pronunciado el miércoles durante una sesión extraordinaria del Comité Central del Partido Comunista (PCC, único).
En forma paralela, el gobierno convocó a un grupo de expertos conformado por economistas habitualmente críticos del rumbo del país para asesorar sobre el plan.

