Cuba, bajo fuerte presión de Washington, anunció este miércoles la apertura al capital privado de amplios sectores de su economía como estaciones de servicio, farmacias, geriátricos y las energías renovables, entre otros.
Cuba anunció la apertura al capital privado en farmacias, geriátricos y estaciones de servicio
La isla acelera el proceso de reformas de corte capitalista bajo una extrema presión de Donald Trump.
El anuncio se conoció semanas después que el Parlamento aprobara un paquete de medidas a favor de la economía de mercado.
Según informaron medios estatales, la distribución de combustible, servicios farmacéuticos y ópticos, residencias de ancianos, terminales de pasajeros y carga, instalaciones portuarias, importación de vehículos, energías renovables, y operaciones petroleras y mineras (bajo ciertas condiciones) están ahora abiertas al sector privado".
Un paquete de 176 medidas de libre mercado
El gobierno redujo drásticamente el número de actividades prohibidas a las empresas privadas, después de que el Parlamento aprobara el 18 de junio el paquete de 176 medidas a favor de la economía de mercado.
Las nuevas regulaciones amplían “de manera considerable el espectro de acción para los emprendedores y empresarios privados”, según los medios estatales.
Esta apertura se produce en medio de una asfixiante presión de Estados Unidos, que realiza un bloqueo petrolero total contra la isla desde enero que se sumó al embargo económico y financiero vigente desde 1961.
La isla sufre apagones interminables y la virtual paralización del transporte y de distintas industrias clave.
Bajo control estatal
La apertura no incluyó al sector salud ,educativo y de la comunicación.
La atención sanitaria seguirá siendo una “responsabilidad del Estado” y “la actividad médica (...) continúa garantizada a la población cubana con servicios hospitalarios gratuitos”, precisaron los medios estatales.
La educación, otro de los pilares de la revolución cubana que ha sido severamente castigado por la crisis económica, también continúa siendo competencia del sector público, aunque con una apertura para guarderías, clases de idiomas y tutorías.
Otros sectores que permanecen bajo control estatal incluyen los medios de comunicación, las telecomunicaciones, la seguridad y la defensa, así como la industria del tabaco.
Estos anuncios a favor de una economía de mercado marcan un punto de inflexión histórico para Cuba y su economía socialista de planificación centralizada, que lleva años sumida en una profunda crisis, agravada por las sanciones de Washington.

