Un mes de cuarentena, de la rigurosidad inicial a la completa distención
- Ya transcurrió un mes desde la implementación del aislamiento social preventivo y obligatorio.
- Hoy las calles están repletas de gente y los controles resultan insuficientes.
- El temor inicial fue remplazado por un falso sentido de seguridad frente a la pandemia.
Jujuy cumple hoy los 30 días de cuarentena en función de la normativa anunciada por el presidente Alberto Fernández el 15 de marzo y luego ampliada el 12 de abril para mitigar los efectos del coronavirus (covid-19).
En este período, en el cual la sociedad y el sistema político reaccionaron con unidad en un contexto de incertidumbre por el futuro de la economía debido al freno de toda la actividad, el gobernador Gerardo Morales se destacó por ser el impulsor de algunas estrategias y medidas que luego fueron replicadas por el Estado nacional. Tratándose de una provincia con un enorme flujo migratorio, un punto clave fue el cierre de fronteras, pero también el emplazamiento del primer hospital de campaña, la suspensión de las clases, el uso obligatorio de barbijos y ahora las salidas diagramadas.
El factor suerte, sin embargo, no debe desestimarse en esta realidad donde el sistema de salud, completamente desatendido y desfinanciado de la gestión Morales, no hubiera resistido un brote de coronavirus sin colapsar casi de inmediato.
Caminando en la cuerda floja, Jujuy afrontó 5 casos de coronavirus, 67 sospechosos y 1518 en vigilancia epidemiológica de manera íntegra y responsable. Mérito que corresponde a ese mismo sistema de salud y a sus integrantes.
Llegando hoy al cumplimiento del mes, también es propicio destacar la constante violación de la cuarentena por parte de los ciudadanos, el enorme esfuerzo del sistema de seguridad y, a su vez, el poco control que en estos últimos días se observó.
El nivel de relajo fue tal que hasta un diputado jujeño se dio el lujo de andar “de fiesta” con amigos.
Las rutas plagadas de autos y las calles con un tránsito de personas que no se aleja mucho del habitual, evidencian el desborde en los controles.
Si los controles no son suficientes o no desalientan a la gente a la hora de salir a la calle sin un motivo válido, la responsabilidad es del gobierno local. No cabe duda que la cuarentena se vive con diferentes ánimos en Jujuy: mientras algunos luchan por conservar sus fuentes de trabajo, otros parecen estar literalmente de vacaciones con el aval del gobierno.
La provincia cumple hoy con una medida trascendental que sacudió la economía, las finanzas y cambió para siempre la vida de los jujeños. ¿Qué sucederá a partir de ahora? ¿La flexibilización de la cuarentena será productiva?
Numerosas interrogantes continúan surgiendo como en el primer día en un escenario complejo y cambiante.