Es por ello que algunos clientes deciden intentar hacer ellos mismos las reparaciones. Por ejemplo, reparar una puerta, cambiar unos tornillos, asegurar ventanas, refacciones en el baño y hasta cambiar cables.
Así lo expuso Magalí Cruz, quien está al frente de una ferretería ubicada en calle Juana Manuela Gorriti.
“Las ventas disminuyeron en comparación a años anteriores. De todas maneras, equipamiento para casas salen y se vende. Los elementos de uso cotidiano y manual como pinzas es lo que más sale”.
Asimismo, en el local debieron ampliar el stock y el tipo de productos para no perder ventas.
“Estamos equipando con electrodomésticos, tuvimos que buscarle la forma para incorporar otros elementos. Tenemos tanto mujeres como hombres como clientes”.
A su vez, la vendedora sostuvo que, si bien ofrece máquinas y herramientas para diferentes trabajos, notó que últimamente tanto mujeres como jóvenes comentan que ellos mismos realizarán los trabajos en sus hogares porque no pueden contratar ya sea a un plomero, electricista, etc.
“El cliente busca precios económicos. Algunos buscan calidad y otros algo intermedio. Hay personas que quieren hacer los arreglos por sus propios medios porque contratar a alguien especializado cuesta bastante. Entonces lo hacen ellos mismos, arreglos de la casa. Para eso compran martillos, destornillados, taladros”.
Cabe mencionar que hay ciertos oficios que deben ser sí o sí realizados por gente experimentada.