En Santa Bárbara se repartían las tierras fiscales, dijo un diputado
La producción fue quizás el déficit más grande de la gestión kirchnerista en Jujuy, que tuvo como principal fuente de ingresos a los fondos discrecionales que llegaban desde Casa Rosada, de los cuáles nunca hubo rendición de cuentas, al menos en forma pública.
El departamento Santa Bárbara, en la región este de Jujuy, fue señalado históricamente por su potencial agropecuario prácticamente virgen, carente de infraestructura que posibilite que una producción cuasi artesanal alcance la suficiente robustez para motorizar la economía.
Si a esto, que podría calificarse como desidia por parte de gobiernos que se ufanaron de contar con la mayor cantidad de recursos de la historia de Jujuy, se suman sospechas de corrupción el resultado comienza a gestar un escándalo.
Según el diputado de la Unión Cívica Radical, Fabián Tejerina, la gestión de Gerardo Morales está provocando una revolución en la zona mencionada, a través de obras de riego que aumentarán la producción en favor de cientos de productores.
Pero en su afán por destacar la determinación política del gobierno actual, deslizó una denuncia grave, que debería motivar la actuación de un fiscal, o le exigiría a él mismo, si cuenta con la información, presentarse en los tribunales.
Dijo Tejerina: “antes el departamento Santa Bárbara se utilizaba para el reparto de tierras fiscales”.
Semejante afirmación permite inferir que funcionarios o dirigentes con poder político se aprovechaban de posición de privilegio en el poder para adquirir o directamente apropiarse de las hectáreas más fértiles de la provincia.
Potencial productivo
Sin ahondar en el llamativo dato que hizo público, el legislador destacó el potencial de la zona.
“Tiene un gran potencial agrícola y ganadero. Hay que ponerlo en la agenda de la obra pública, se está terminando una obra de 45 millones de pesos para optimización de canales de riego y toma de agua, en Vinalito y El Talar”, afirmó.
En concreto, según el secretario de producción agrícola, Carlos Luque, existen dos proyectos de gran envergadura pensados para la localidad.
El primero implica riego en la localidad de Vinalito, con una inversión de más de 5 millones de dólares.
“Hemos firmado un convenio con la UCAR y estamos a la espera del convenio con el ministerio de agroindustria de la nación para lograr el financiamiento”, afirmó Luque.
Esta obra, en un año y medio de ejecución pondría en marcha alrededor de 300 hectáreas nuevas con riego permanente y otras 300 con riego eventual, a partir de una toma en el río Santa Rita.
Alrededor de 45 productores serán beneficiados. Allí habitualmente se produce zapallo y cerdo para consumo y venta de excedente. A partir de la obra se puede empezar a pensar en la producción de hortalizas durante todo el año, y pasturas para el sector ganadero.
El otro proyecto sobre el cual hay mucha expectativa creada tiene que ver con riego en la zona de Palma Sola.
Se trata de 10 millones de dólares que permitirían llegar en una primera etapa a 120 productores con riego por goteo.
“Se va a licitar antes de fin de año la primera etapa de la obra, es ni más ni menos instalar en las fincas riego por goteo”, concluyó el funcionario.