Jujuy | Corrupción K

Busignani, otro ex funcionario apuntado por el puente “inútil”

Se trata del ex titular del Ente Autárquico de Planificación Urbana que tuvo a su cargo el proyecto de la ex Ciudad Cívica en Alto Padilla, donde se invirtió $30 millones para la construcción de un puente que hoy habrá que derribar. Fue citado por la Oficina Anticorrupción.

El mega proyecto denominado “Ciudad Cívica” planeaba invertir más de 600 millones de pesos en la construcción de edificios públicos en los predios ubicados en Alto Padilla. 

Para acceder al lugar, el Ente Autárquico creado para la gestión del proyecto, habilitó la construcción de un puente emplazado en avenida Bolivia, frente al rectorado de la Universidad Nacional de Jujuy. La encargada de construirlo fue la empresa JUMI S.R.L.

El costo de la obra fue de 30 millones de pesos. 

Hoy, el gobierno provincial se niega a habilitar la mole de cemento que se erige sobre la avenida porque asegura que causaría accidentes fatales para quienes circulen por allí. 

Un informe técnico realizado por la consultora de ingeniería Cornero + Venezia confirma esta presunción. 

Las sospechas de corrupción, entonces, se enfocan sobre los responsables de la construcción del defectuoso puente. 

Las figuras visibles son el ex secretario de arquitectura, Guillermo Durand - hombre de confianza del ex ministro de infraestructura Fernando “Chapi” Frías - y Alberto Busignani, presidente del Ente Autárquico de Planificación Urbana, creado exclusivamente para supervisar el proyecto de la Ciudad Cívica. 

Este último fue citado para realizar un descargo en la Oficina Anticorrupción, a raíz de las irregularidades señaladas. 

La denuncia originalmente fue realizada por el histórico dirigente radical, Próspero Nieva. 

A raíz de la presentación, la Oficina Anticorrupción abrió una investigación. 

En primer término, la OA observó que el Ente Autárquico de Planificación Urbana no sólo adjudicó la obra a la empresa JUMI SRL sin esperar la aprobación del Tribunal de Cuentas sino que además no controló la evolución de la misma. Esto último derivó en una serie de modificaciones realizadas por la empresa particularmente en lo que respecta al puente sobre Av. Bolivia. 

Dichas modificaciones implicaron un acotamiento en ingresos al puente, que totalizan un estrechamiento de aproximadamente 40 metros. 

Tales modificaciones, y sus irregularidades, tornaron intransitable el puente en cuestión, conforme lo establece la conclusión del Informe Técnico realizado por los Consultores de Ingeniería Cornero+Venezia, el cual expone además, que las falencias presentes en todos los componentes de la intersección no hacen seguro el tránsito para los usuarios, siendo que tampoco contempla sendas ni cruces para los peatones.

Por ello, la Oficina Anticorrupción ha citado a dar explicaciones a los representantes de la empresa así como al ex funcionario, presuntamente responsables de las irregularidades destacadas.