Las recorridas, que visitan familias, comercios y trabajadores, buscan brindar un espacio de acompañamiento espiritual en medio de un complejo contexto socioeconómico.
El Padre Blas, detalló la modalidad de los trayectos que se realizan los días martes y jueves en el horario de 10:00 a 12:00, articulados en conjunto con el municipio y con presencia de las banderas argentina y eclesiástica.
Misión barrial y recepción de los vecinos
El sacerdote destacó la apertura y predisposición de la ciudadanía para recibir la imagen peregrina, subrayando el valor histórico que la piedad popular tiene para la comunidad de Jujuy y del norte argentino.
"La gente sencilla y humilde busca sostenerse en algo. Vivir con las cosas del mundo no es fácil y a veces uno se siente flojo o desorientado. Acercarse al patrón les permite encontrar fuerzas espirituales para luchar, educar a sus familias y salir adelante", reflexionó.
La Iglesia ante las crisis sociales y de adicciones
El párroco hizo hincapié en las crecientes demandas de contención que percibe la Iglesia en las calles de la ciudad, vinculadas con la crisis económica, la falta de contención familiar y situaciones de vulnerabilidad extrema o consumos problemáticos.
- Búsqueda de respuestas: Según indicó el sacerdote, no solo los adultos mayores, sino también jóvenes y familias enteras se acercan al templo en busca de ayuda y orientación.
- Llamado al discernimiento: Instó a la sociedad y a la propia estructura eclesiástica a no quedarse en las apariencias o en la tristeza visible de los rostros, sino a "cavar en lo profundo" para responder de forma concreta a las necesidades afectivas, materiales y espirituales de la población.
Las actividades de la peregrinación continuarán desarrollándose en distintos sectores de la localidad siderúrgica como antesala de los actos centrales de la fiesta patronal del próximo 7 de agosto.