Vivir a metros de un microbasural: La realidad de dos barrios jujeños
Camiones y camionetas que arrojan sus residuos a la vista de todos, vecinos que imitan estos malos procederes, olores nauseabundos, animales incinerados, neumáticos que arden a toda hora, una población de alimañas que crecen y desagües fluviales obstruidos por bolsas de basura son algunos de los puntos en común entre el arroyo seco de barrio Los Perales y el Río Grande en el ingreso al barrio Punta Diamante.
Otra cuestión en común es la falta de cartelería o señalización que indique que en esos lugares (donde el problema es de larga data) no se deben arrojar residuos.
Se supo que el municipio capitalino comenzó a avanzar con multas contra empresas que infringen las normativas vinculadas a la disposición final de los residuos, sin embargo desde Ambiente de la provincia la falta de políticas concretas sigue siendo una constante.
El proyecto GIRSU con el que el gobierno pretendía hacer frente a un problema de décadas aún se maneja en el plano teórico y a un costo millonario para las arcas del gobierno provincial.
Las zonas urbanas se suman ahora a la ruta de la basura en Jujuy.