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El consumo de carne en el país registra sus peores valores históricos

La caída del poder adquisitivo y los cambios en los hábitos de consumo reconfiguran la dieta de los argentinos.
  • El consumo de carne vacuna en la Argentina se mantiene en apenas 47 kilos por habitante por año, su mínimo histórico.
  • La caída del poder adquisitivo y los cambios en los hábitos de consumo reconfiguran la dieta de los argentinos.

El consumo de carne vacuna en la Argentina no logra despegar y se mantiene en apenas 47 kilos por habitante por año, su mínimo histórico. Esto sucede muy a pesar de que los precios en los supermercados y carnicerías muestran incrementos bastante por debajo del índice general de inflación.

Los datos son contundentes: según el INDEC, en octubre pasado el IPC mostró una suba mensual del 6,3%, lo que marca un incremento en lo que va del año del 76,5%, mientras tanto la carne vacuna subió en el décimo mes del año un promedio de 3% para acumular en 2022 el 56,1%, es decir, nada menos que veinte puntos por debajo del índice de precios al consumidor.

En los últimos cinco meses la ecuación cambió rotundamente ya que hasta ese momento el producto se movía muy por arriba del índice general de inflación, pero la caída en el consumo -que ya se encuentra en un límite en el que el consumidor no puede absorber nuevas subas-, junto a la sequía que aceleró la faena de animales, dieron vuelta el escenario.

En octubre pasado el asado fue el corte que más subió de precio, con 4,2% mensual. Fue seguido por el cuadril, cuyo precio aumentó 3,3% mensual, y por la nalga y la paleta (2,3% en cada caso). En el caso de la carne picada común el aumento fue de 1,2% mensual. En tanto, en lo referente a las hamburguesas congeladas, el incremento fue de 4,6%, resultando muy inferior a los ajustes mensuales de dos dígitos observados entre abril y septiembre del corriente año. Por su parte, el precio del pollo entero aumentó 4,9% en relación a septiembre.

En la comparación interanual los valores de los cortes cárnicos también subieron a menor ritmo que el nivel general del IPC, repitiendo lo observado en los meses anteriores. El precio del asado subió 70,8% entre octubre de 2021 y octubre de 2022, el de la carne picada aumentó 69,0%; el de la paleta, 70,6%; el del cuadril, 72,2%; y el de la nalga, 70,1%.

Consumo de pollo y cerdo

Los argentinos hoy consumen unos 45 kilos por habitante por año de pollo y unos 20 kilos de cerdo, el acumulado entonces supera los 100 kilos por habitante por año. Es decir, una cifra similar a la de los países con mayor poder adquisitivo. La reconfiguración en el consumo es una realidad, pero también es cierto que hay una porción de la población, los estratos sociales más bajos, que está consumiendo cada vez menos proteínas animales.

Esta es una de las mayores preocupaciones del Gobierno y es ahí donde entran en juego los acuerdos con los frigoríficos para que vuelquen carne al mercado interno a precios populares. Para las festividades de fin de año se espera un nuevo acuerdo de mayor tonelaje que buscará llegar a diversos puntos de venta, principalmente cadenas de supermercados.