Comunidades en alerta por nuevos desalojos y el avance minero
Desde el Consejo de Pueblos Originarios Llankaj Maki marcaron el impacto del actual contexto de vulneración de derechos, la derogación de normativas protectoras y la resistencia frente al avance sobre los territorios y el agua.
- Comunidades originarias: En alerta por nuevos desalojos y el avance minero sin leyes protectoras.
- Preocupación por retroceso: Cuestionan la derogación de normativas clave y la pérdida de garantías jurídicas.
A un año de la partida física de uno de los emblemas de la lucha de los pueblos indígenas en la provincia, Armando Quispe, el Consejo de Pueblos Originarios Llankaj Maki se reunió para homenajear su memoria, transformar el dolor en fortaleza y retomar los principios de unidad y defensa territorial que caracterizaron su trayectoria.
Memoria y legado de Armando Quispe
Se recordó su figura como un puente fundamental de diálogo y articulación entre las comunidades, las organizaciones sociales y sindicales.
“Armando siempre estuvo en cada desalojo, en cada asamblea [...]; su protagonismo en el Tercer Malón de la Paz fue muy importante como transmisor de las decisiones de las comunidades y de sus posiciones políticas. Hoy nos haría mucha falta su opinión y su apoyo en todas las situaciones que estamos atravesando”, expresó Jorge Angulo, coordinador del Consejo, al remarcar la vigencia de su mensaje de unidad frente a los conflictos actuales.
Preocupación por desalojos y pérdida de herramientas legales
Consultado sobre la coyuntura que enfrentan los sectores originarios, Angulo cuestionó el retroceso en materia de garantías jurídicas y la pérdida de instrumentos legales clave para la contención de conflictos territoriales.
n esa línea, apuntó contra el impacto de reformas normativas previas a nivel provincial y la modificación del escenario legal nacional.
“Hoy, haber derogado la 26.160, una ley nacional de comunidades indígenas que prevenía el desalojo y funcionaba como una herramienta legal y política, nos deja desprotegidos frente al avance del RIGI y de los intereses corporativos”, advirtió y señaló que es momento de potenciar la reorganización comunitaria y la acción colectiva para hacer frente al despojo.
Extractivismo, agua y defensa de los territorios
Frente al discurso oficial que destaca los indicadores económicos positivos de la actividad minera en la región, las comunidades manifestaron una postura diametralmente opuesta, centrada en la protección de los bienes comunes naturales, en especial el agua y la tierra.
Desde el Consejo enfatizaron que el trabajo principal se centra en la concientización de las nuevas generaciones y en el fortalecimiento del vínculo cultural con la naturaleza: “Podrán dar muchos números positivos como dicen los gobiernos y los empresarios, pero después hay que poner en valor lo que tenemos, las culturas milenarias que necesitamos para mantener esa armonía [...]. Cualquier movida económica o política que vaya en contra de los principios de los pueblos originarios nos va a encontrar repudiando y defendiendo los territorios, como siempre lo hicieron nuestros abuelos”, concluyó Angulo.