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“Posverdad”: ¿la forma moderna de decir “mentira”?

La palabra fue elegida la mejor del año por el diccionario de Oxford. Su concepto está en pleno desarrollo pero ha sido usada para explicar fenómenos como el instinto y la sensación anti-establishment que llevó a Donald Trump a ser presidente o el clave momento donde tuvo lugar el Brexit.

Oxford la define como el fenómeno que se produce cuando "los hechos objetivos tienen menos influencia en definir la opinión pública que los que apelan a la emoción y a las creencias personales".

Según Gustavo Iovino, Referente de ENACOM en Salta, no hay dudas de que la discusión de fondo tiene que ver con la verdad.

“Se empezó a instaurar este término ante una situación que viene marcada por cuestiones vinculadas a la política y a los nuevos medios de comunicación”, explicó.

Desde hace tiempo sabemos que no existe una verdad; si no diversas verdades. “Existen hechos o lecturas alternativas a determinados momentos”, explica el referente quien además hace hincapié en que este concepto se enfoca en ir en contra de datos objetivos.

¿Es lo mismo posverdad que mentira?, si bien el termino está en constante desarrollo Iovino aclara que el principal componente de este término es el valor de las emociones. “Lo que percibimos o vemos está influenciado por las emociones. Las emociones son un filtro. La posverdad no es racional, es un punto de vista”, afirma.

Las explicaciones son varias y hasta en algún punto confusas.

Concluimos que los seres humanos construimos constantemente verdades que no solo están influenciadas por uno mismo si no también por la sociedad.

Este es el juego de los medios de comunicación y más aún de las redes sociales donde descubrimos que con un Smarthphone se puede decir lo que quiera cuando quiera. Un hecho totalmente narcisista.

Inconscientemente el universo 2.0 nos moldea. “Somos más propensos a seguir publicaciones que coinciden con nuestro punto de vista”, cuenta Iovino.

Inmersos en estas redes creemos que cuando nos sugieren algo es por comodidad; en realidad condicionan la búsqueda y navegación. Así nacen las falsas noticias para reforzar las ideas de un grupo “Creen que son reales, la gente se convence se deja engañar porque está mucho más cerca de sus preferencias”, explica.

El norte del país también vive estás situaciones. “No lo veo en noticias falsas, si lo veo en la falsedad de los títulos de ciertos portales... recurren a la emoción para generar tráfico. También se lo ve en la prensa militante donde siguen una estrategia armada”, observó el referente del ENACOM.

Si bien no sabemos lo que nos depara; gracias al término empezamos a entender lo que se viene. Un futuro viciado por emociones que nos ciega incluso al punto de empañar la realidad.

Queda pensar ¿cuál será la próxima decisión subjetiva que tomaremos y definirá el porvenir del mundo? Ya no necesitamos hechos, simplemente las personas descubrieron que pueden mentir e ir transformando esa mentira en realidad, ayudados por un concepto elegante: la posverdad.

 

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