Travesía Cultural | COMENTARIO

Sobre la presentación de "El Romance de la Muerte de Juan Lavalle"

“Ya van llegando a los aledaños de Jujuy. Lavalle ordena acampar. Con su escolta irá a la ciudad; lo derrumba de fiebre, quiere encontrar una casa donde pasar la noche. Sus camaradas intentan disuadirlo. Imposible. Ese hombre se empeña en provocar a la muerte. Con cansado fatalismo, ven alejarse a su jefe. Luego tienden sus monturas e intentan dormir. 
En la alta noche, Pedernera cree oir disparos, tal vez son imaginaciones suyas. Trata de dormitar, pero no puede. Algo aciago se adivina en las tinieblas. Se levanta, camina entre sus compañeros también inquietos. Llega hasta el centinela. Sí, también oyó los disparos, hacia allá, hacia la población. Pedernera se alarma, despierta a sus camaradas, opina que deben ensillar y mantenerse alerta. Así pasan un tiempo angustioso hasta que oyen el galope de caballos que se acercan. Son dos tiradores de la escolta que llegan gritando “¡Han muerto al General!”.  E. S.

 

Recientemente, se puso en el Anfiteatro de Las Lavanderas un espectáculo realizado con jerarquía y estética. Nos referimos a la puesta del "El Romance de la Muerte de Juan Lavalle".

La obra histórica, literaria y musical "El Romance de la Muerte de Juan Lavalle" tiene los textos de Ernesto Sábato y música de Eduardo Falú. Ambos prestigiosos artistas en las disciplinas enunciadas. La interpretación a cargo de Augusto Berengan en canto y guitarra, Micaela Chauque en canto y vientos y Víctor Ocalo García en recitado.

El músico e investigador Augusto Berengan ya había vivido la experiencia de este espectáculo en Córdoba donde estuvo radicado por tres años. Invitó al poeta Víctor Ocalo a formar parte del mismo, quien con un recitado acertado logró plasmar la emoción que del suceso emana en el romance. Al respecto dice Augusto Berengan:  "Ocalo hace la lectura de los textos y yo hago el acompañamiento musical. Hay momentos bien diferenciados desde lo musical y desde lo literario, hay una vidalita que canta Micaela, y yo canto una serie de canciones".

El  canto y música de vientos de Micaela Chauque expresó un vuelo lírico que estremeció los corazones. Comenta Micaela: "Es una obra muy bella que se sustenta en el trípode de la literatura, la historia y la música propiamente dicha…”

Víctor Ocalo expresa: "También me gusta la historia, y me llama la atención esa constante que nos abraza y nos ahoga a los argentinos, de no poder encauzarnos en un proyecto común, más allá de las distintas formas de pensar"

El ámbito elegido del Anfiteatro de las lavanderas, la noche primaveral con una luna que encabezaba el espectáculo, el sonido adecuado para el aire libre, la presencia de la gente que se congregó en el lugar, contribuyeron a realzar un emocionante momento en el que la historia, la condición humana de los recordados y la belleza de las voces, música y recitado lograron la conmoción que sentimos los presentes.

Sí, porque en el Arte anida la respiración del hombre, en la unión de deseos para provocar la Memoria de hechos trascendentales y que, en esta ocasión, tocan a Jujuy.

Lo cierto que nos conmovió y contribuyó a la reflexión de sucesos de la Historia y del hombre, muchas veces equivocados o lamentables, otros enriquecedores.

¡Aplaudamos estos hechos estéticos que nos llegan a la mente y el corazón!

 

¡Gracias a nuestros artistas!

S. Q.

 

 

 

 

Ernesto Sábato -  Eduardo Falú

 

La escritora Susana Aguiar reflexiona acerca del espectáculo:


 

ROMANCE DE LA MUERTE DE JUAN LAVALLE


“…Ay mi General Lavalle, tu carne huele a la tierra
las aguas la llevarán ha terminado tu guerra. 
Guarda mi llanto, oh corazón. 
Adiós, General Lavalle, adiós general sin miedo, 
te servirán como escolta cien guerreros que murieron.
Guarda mi llanto, oh corazón. 

Por fin la muerte te halló Por fin pagaste tu mal 
Sus ojos no volverán A ver la tierra que amó.
Guarda mi llanto, oh corazón…”.  
E. S.

 

Nunca tuve verdadera simpatía o admiración por el Gral Lavalle.

Desde niña lo recuerdo como el autor de la muerte de Dorrego, y aunque no conocía mucho de historia, me pareció injusto.

He tenido la oportunidad de escuchar a varios historiadores o admiradores hablar de él. Pero no cambié de opinión respecto a mi rechazo por tal figura de la historia.

Anoche, en la puesta en escena del Romance de la muerte de Juan Lavalle, al escuchar entre letra y canciones de mis amigos Víctor Ocalo Gracía y Oscar Berengan, la  lectura de la obra de Sábato, acompañado por selección de música de Berengan, con la intervención magistral de Micaela Chauque, cambié de opinión.          

Algunos episodios de la vida del general Lavalle, no los conocía en profundidad, ni sabía del fantasma que lo persiguió toda su vida con respecto al fusilamiento que él cumplió ante lo  solicitado por los Unitarios en esa época.

La historia fue contada con mucho respeto y sentimiento, lo que me hizo reflexionar en cuanto a la vida de este hombre, que no fue privilegiada para nada, salvo por el Romance con Damasita Boedo, cuyo amor también quedó en duda, con la muerte de Lavalle.

 

¡Felicitaciones a los autores que nos hicieron ver otra parte o cara de la historia con las palabras de Sábato! 

 

Susana Aguiar

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