Con el camión detenido, los gendarmes detectan un fuerte olor a hojas de coca que provenía del interior de la caja donde estaba la verdura.
Situación que alertó al personal que siguiendo todos los procedimientos que marca el nuevo CPPF (Código Procesal Penal Federal) se tomó contacto telefónico con la fiscalía federal de turno, donde una vez interiorizado de la situación, se ordena la requisa del camión.
El vehículo es ingresado al interior del Playón que posee la subunidad de gendarmería nacional sobre la ruta en Purmamarca, y ante la presencia de testigos hábiles, se procede a la requisa comenzando por la parte posterior de la caja. Al abrir una de las compuertas y sacar la carpa que cubría la carga, se alojaban a simple vista varios bultos de grandes dimensiones, los que al ser inspeccionados con mayor rigurosidad se detectan las hojas de coca en estado natural.
Con esta situación, se toma contacto nuevamente con la fiscalía federal de turno, se informa el resultado de la requisa y se orientaron las primeras medidas judiciales.
Se ordenó desde la fiscalía, la incautación de las hojas de coca, el secuestro del camión que el conductor quedé supeditado a la causa con el cargo de encubrimiento y contrabando.
Después de bajar una cantidad de algo más de cincuenta fardos con las hojas de coca, se constató el peso del vegetal lo que acuso una cantidad de más de una tonelada y media (1.500 kilos).
Se trata de casi 5 millones de pesos, el avalúo de aduana es de 4.585.000 pesos.