En medio de un malestar generalizado de vecinos de muchos barrios capitalinos por las consecuencias de las lluvias registradas en el año, en el Concejo Deliberante de San Salvador tomó estado parlamentario un “régimen de excepción por la situación de la ciudad”. Sin embargo habrá que esperar hasta principios de abril y mermen las precipitaciones para la realización de obras, según admitió un edil oficialista.