En los últimos días se conoció que finalizó la investigación penal preparatoria y que finalmente tres personas irán a juicio por el crimen. Ellos son: Nicolás Ángel Villarruel (ex pareja de la víctima), como probable autor de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por la participación de dos o más personas y homicidio doblemente agravado por el vínculo y por la violencia de género en concurso real; el ex sub comisario Osvaldo Gabriel Zapana (al momento del hecho titular de la entonces División Trata de Personas y Leyes Especiales de la Policía de la Provincia), probable autor del delito de encubrimiento agravado, y Yesica Andrea Pantoja (amiga y compañera de trabajo de la víctima), como probable autora de los delitos de falso testimonio y encubrimiento agravado.
Ocho años pasaron para que la causa sea elevada a juicio y en el camino el padre de Romina Aramayo, Víctor Aramayo, murió clamando por justicia para su hija.
Pamela Aramayo, una hermana de Romina, expresó en diálogo con Radio 2: “Nos dijeron que masomenos en marzo o abril de 2023 vamos a tener el juicio".
"Hubo tanta mano negra desde el principio, tanta corrupción desde el principio de la investigación. Mi papá seguía una línea de investigación, fuertemente teníamos una línea de investigación y después de tantos años cuando entra el fiscal Cussel da un giro en la causa que realmente nos dejó a nosotros sin palabras, en shock".
"No sabemos si creer o no creer", expresó respecto a las pruebas que incriminan a la ex pareja de Romina y que surgieron del peritaje de celulares.
Con respecto al ex comisario Osvaldo Gabriel Zapana, Pamela manifestó que "ex comisario no se podría decir por que sigue trabajando".
Señaló que, "sigue en funciones en una comisaría de Palpalá, mientras está involucrado en el encubrimiento de un homicidio".
Consultada respecto a las dilaciones de la justicia consideró que fue, "por tapar ciertas cosas que ya es vox populi por qué se tapó, como viene la mano con este club, quiénes iban, quiénes cuidaban y quiénes eran asiduos clientes".
"No sé si se demoró por tapar todo eso, por no investigar, es todo un nudo de confusiones".
Romina Aramayo fue encontrada sin vida durante la mañana del jueves 10 de abril de 2014 en las inmediaciones del dique Los Molinos, tras estar desaparecida cinco días, su violenta muerte fue como consecuencia de abuso sexual, politraumatismos y traumatismo encéfalo craneano.
La joven era explotada sexualmente en un cabaret conocido como Wolf Night, de Alto Comedero, y se cree que su crimen se vincula a que tenía conocimiento de un negocio de trata de personas del que participaban miembros de la fuerza policial.
Por cuatro años la causa estuvo a cargo del fiscal Carlos Farfán, quien durante el transcurso recibió duras críticas por parte de la familia de la joven por irregularidades.
Farfán luego fue apartado de la investigación del femicidio de Romina Aramayo, por decisión del fiscal general Sergio Lello Sánchez, sospechado de haber ocultado pruebas y de no avanzar en la causa.
Posteriormente pasó a manos del fiscal Diego Cussel y luego éste por encontrarse comprometido con causas de envergadura que involucran a Milagro Sala, trasladó su tarea al fiscal Alejandro Bossatti quien avanzó en la caso, ordenando la detención del comisario Gabriel Osvaldo Zapana y luego de Diego "Chicago" Alemán, "patovica" del cabaret.
La causa volvió al fiscal Diego Cussel que entre las distintas medidas probatorias procedió al secuestro de diversos teléfonos celulares los cuales al ser peritados proporcionaron indicios sobre los cuales se citó a juicio a la ex pareja de Romina, una amiga y un comisario.
De este modo la fiscalía pudo establecer que los hechos habrían ocurrido del siguiente modo:
Durante la noche del viernes 4 de abril de 2014, siendo la hora 20:00 aproximadamente, Villarruel acompañó a su pareja y víctima Romina Aramayo hasta la terminal de ómnibus de Libertador General San Martín a los fines de que la misma, en compañía de Yésica Pantoja se trasladen a San Salvador de Jujuy. Villarruel le habría pedido a su pareja que en San Salvador de Jujuy se reuniera al día siguiente con una arquitecta, la cual le efectuaría un pago adeudado por la suma de 15000 pesos (él arreglaba ascensores en la ciudad de Libertador). Los padres de Aramayo al enterarse de su viaje a San Salvador de Jujuy la llamaron por teléfono y ella les habría manifestado que lo hacía por su propia voluntad para cobrar el dinero que una arquitecta le debía a su pareja.
Al día siguiente, sábado 5 de abril de 2014, a la hora 13.30 aproximadamente, Romina Aramayo se habría dirigido al lugar donde debía encontrarse con la arquitecta y nada más se supo de ella hasta el jueves 10 de abril de 2014, cuando su cuerpo sin vida fue encontrado cerca de un canal derivador del dique Los Molinos.
Las pericias forenses permitieron establecer que habría sufrido abuso sexual, múltiples golpes contundentes y que falleció por politraumatismos y un traumatismo encéfalo craneano.