Sólo en el primer semestre los tragamonedas recaudaron $61 millones
Mientras el estado avanza en la revisión del descontrolado negocio de los juegos de azar en Jujuy, se conocieron las impactantes cifras que surgen del negocio de las máquinas tragamonedas.
Según un relevamiento mensual realizado por empleados del Banco de Acción Social al que pudo acceder Jujuy al momento, en lo que va de 2016 los casinos en Jujuy acumulan una recaudación bruta de $ 61.081.363.
Se trata de las salas explotadas por las empresas Video Drome y Super Star en las ciudades de San Salvador de Jujuy, San Pedro y Libertador General San Martín.
De esta cifra se supone que las empresas deben tributar el 50% al Banco de Acción Social, a fin de que esta institución realice acciones benéficas. Sin embargo, no existe información de acceso público sobre si ese monto fue aportado en forma efectiva por las empresas y cuál fue el destino del dinero.
En 2015 la recaudación alcanzó los $ 106.180.876, en tanto que en 2014 la recaudación alcanzó los $ 77.151.992. Se desconoce qué destino le dio a ese dinero la administración Fellner y el directorio que condujo hasta diciembre pasado el denunciado Enrique Nazario.
Nazario tiene causas en su contra por el supuesto cobro de sobresueldos y por perjudicar al estado con condonaciones de deudas a las empresas que explotan el juego en la provincia.
Durante los gobiernos que encabezaron Eduardo Fellner y Walter Barrionuevo en representación del kirchnerismo desde 2003 a 2015, las omisiones del estado en materia de regulación a los casinos fue evidente y generó numerosas denuncias públicas y judiciales por parte de personas que hoy forman parte del nuevo gobierno.
La explotación del juego se concesionó a dos empresas privadas: Video Drome y Super Star, a quienes dirigentes gremiales y políticos relacionan con la política.
El ex vicegobernador Guillermo Jenefes, compañero de fórmula de Fellner en dos ocasiones, cuenta con máquinas tragamonedas de la primera empresa mencionada en su hotel y fue señalado como parte interesada.
El nuevo gobierno debió ocuparse de la situación de los casinos luego del escándalo público generado por la instalación de una imponente sala de juegos en medio de dos bancos del microcentro de la Capital y justo al lado de 5 cajeros automáticos de la institución financiera que paga el salario de los empleados públicos.
Su instalación se entendió como un exceso y un desprecio a las recomendaciones médicas por los peligros de la ludopatía.
Actualmente una comisión legislativa se encuentra revisando los contratos y concesiones otorgados por el gobierno que abandonó el poder en diciembre de 2015, algunos de los cuáles se extienden hasta 2023.