El mural se realizó a diez años de la recuperación de los feriados de carnaval y, en Humahuaca, el trabajo se articuló con el programa denominado Puntos de Cultura a través del proyecto llamado Sariri perteneciente al Centro Cultural Nómade de la comuna quebradeña.
La artista jujeña Ruth Zapana, quien llevó adelante la intervención en una pared de piedras, explicó al portal Télam que se le “ocurrió plasmar un diablo con unos cuernos bien figurados ya que los mismos representan la abundancia, envueltos en serpentinas que simbolizan la alegría”.
La pintora, que se capacita para la realización de murales hiperrealistas, dijo que incluyó en su obra las tres etapas que transita el diablo durante el carnaval, “su salida entre la siembra y cosecha reflejado entre las chacras de choclo, la figura central de la alegría con serpentina y su despedida hacia un universo oscuro”.
Zapana relató que a medida que avanzaba con los trazos de la idea se generó una interacción con los pobladores. Sostuov que esa situación le “provocó mucha emoción, me alentaba a seguir porque fueron muy gratificante los gestos como regalarme un tamal o sahumar la pintura con la cual los humahuaqueños se sintieron identificados”.
“En mi paleta se ve mucho la mezcla del color y la base que estoy teniendo en el muralismo”, remarcó al explicar que la intervención en una base de piedras, “fue difícil pero busco siempre tratar de mejorar mi técnica y llegar a un hiperrealismo”, refirió no sin antes reconocer a Berta Alonso una de sus mentoras, como también Marcelo Vargas, pintor humahuaqueño quien sumó su pinceladas al destacado mural.

