En los pasillos de los tribunales de la provincia muchos coinciden en que el “dedo político” sigue igual de presente que en los años previos a la implementación de los concursos de antecedentes y oposición.
Ayer, en el programa Sobremesa, Claudia González, referente de la Asociación de Abogados, señaló que muchos letrados invirtieron su tiempo en concursos de dudosa transparencia.
“Ocurre con gente que tiene un brillante desempeño en el aspecto escrito y tiene un puntaje bajo en la entrevista personal, evento que no se publicita porque así lo han decidido. Tampoco en la de la Legislatura cuando la terna se transforma en pliego y los diputados evacuan sus dudas. Los periodistas dicen que no le es fácil acceder a la información pública. Yo como ciudadana no puedo acceder a información sobre la deuda pública por ejemplo. La mejora en la calidad institucional yo no la veo”.
Hoy, en diálogo con Radio 2, otro letrado del foro local salió a criticar el sistema que el gobernador pondera. Se trata de Juan Giusti, quien participó en algunos concursos y no tuvo una experiencia grata.
Si bien el letrado destaca que los concursos son democráticos, porque se puede presentar cualquier abogado, consideró que es poco transparente la forma en que selecciona.
“A la prueba de oposición le dan 40 puntos, a la entrevista 30 puntos y 30 a los antecedentes. En la entrevista me preguntaron porque me presentaba si era candidato a un cargo en la política”.
“El gobernador no respeta el orden de mérito”, agregó.
Giusti dijo hay un manejo de los cargos y que “presionan para que renuncien algunos primeros”.