Recorre las calles jujeñas con su "negra", el horno con el que trabaja y se gana la vida
Son muchos los jujeños que con su trabajo diario, con “patear” la calle para poder llevar el pan a su casa, han ganado el cariño de la gente.
Tal es el caso de Daniel Córdoba, de 70 años, quien se dedica a la venta ambulante.
Trabaja desde los 20, es decir que, hace cinco décadas recorre la ciudad ofreciendo maní salado y pochoclos, entre otros productos.
Para su elaboración tiene a su “ negra ”, el acoplado donde lleva el hornito y fuente laboral. Dani le tiene mucho aprecio a su herramienta señalando que le permitió pagar su casa y hacer estudiar a sus hijos.
Al contar su historia, dejó un sentido mensaje sobre las ganas de trabajar en este contexto de crisis en la provincia.
“Esta es mi negra, es mi vida. Le digo a mí señora te estoy engañando con mi negra ”, dijo bromeando y agregó:
Sobre sus inicios, Daniel reveló: “No tuve suerte nunca para encontrar un trabajo y por eso empecé con esto. Vendo maní, vendo helado, vendo cometas, siempre estoy trabajando. Empiezo a las 5 o 6 de la tarde y estoy hasta las 10 o 12 de la noche, camino distintos barrios”.
Al consultarle sobre una anécdota que recuerde, relató: “Un día que nunca me olvido, yo conozco a gente desde niños y ahora ya son grandes y papás, me acuerdo de un bebé que salió en pañales y la madre por atrás salió corriendo a buscarlo, pero así tengo mil cosas. Hoy lo sigo viendo”.
¿Cuándo la vas a dejar (a la “negra”)? “Eso es lo que digo, no sé qué voy a hacer siempre trabajé y me gusta trabajar”, remarcó para cerrar.