El procedimiento se activó a partir del llamado de una vecina a la comisaría local, quien advirtió situaciones irregulares en la vereda del inmueble. Al acudir al lugar, los efectivos policiales observaron desde una ventana que el poblador yacía sobre su cama sin signos vitales y con lesiones visibles, por lo que se dio inmediata intervención al Ayudante Fiscal de turno.
Peritajes y diligencias en el lugar
Ante la novedad, se preservó la escena para permitir la labor del personal de Criminalística del Ministerio Público de la Acusación (MPA), Bomberos y efectivos de Sanidad. Según las estimaciones de los peritos en el lugar, la muerte se habría producido aproximadamente tres días antes del hallazgo.
Fuentes ligadas a la investigación confirmaron que el cuerpo presentaba heridas en el rostro y la amputación de una extremidad, las cuales responden a la acción post mortem de los canes que se encontraban en la vivienda.
Hipótesis de muerte natural
Asimismo, las autoridades precisaron que el examen preliminar del médico forense descartó la presencia de signos de violencia inferida por terceras personas, orientando la principal hipótesis hacia un deceso por causas naturales.
Por disposición judicial, el cadáver fue trasladado a la morgue para la realización de los estudios forenses complementarios que permitan certificar de manera fehaciente las causas de la muerte.