El desorden institucional en Jujuy no tiene solo como epicentro la Casa de Gobierno, la Legislatura, el municipio y el Concejo Deliberante, sino que se ha extendido a la mayoría del territorio provincial. Concejales que no asumen sus bancas de acuerdo a la ley, falta de rendición de cuentas, rechazo a pedidos de interpelación por supuestos hechos de corrupción, etc.