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Un especialista asegura que el horario ideal de cierre es a las 3 am

Un experto en medicina forense y psicología social propone tener en cuenta la evolución del consumo de alcohol para definir el horario. "Hasta las 3 am es tiempo suficiente para la sana diversión", indica.  

El alto consumo de alcohol, es el principal factor a tener en cuenta para definir el horario de cierre de los boliches. “Tendrían que cerrar los boliches a las  3 de la mañana. El tema de la persona ebria, genera una gran complejidad social” opinó el Dr. Oscar Constante Bermúdez, médico forense del Poder Judicial de la provincia.

El especialista, explicó las distintas fases por la cual atraviesa la persona, sobre todo los jóvenes, cuando consumen alcohol en exceso y sus consecuencias. En ese sentido, dijo que el alcoholismo tiene varias fases. “En la primera la persona que está bebiendo se desinhibe y entra fase de “alegría” o lo que llamamos los médicos a la fase del “payaso”, es con una alcoholemia leve”.

Según Bermúdez, los inconvenientes surgen cuando se avanza en la ingesta de alcohol. “El problema es cuando se sigue bebiendo hasta altas horas de la madrugada, donde pasa  a la fase del “león”, que es cuando el tipo se pone agresivo”.

La consecuencia cuando se llega a esta etapa, es que el individuo se altera fácilmente. “Por allí se molesta porque lo están mirando, o por allí suponen que la tocó a su pareja y es cuando comienzan los problemas”.

Explicó además que el alcohólico en la fase del león, empieza con los desmanes a tener problema con la policía y no puede conducir un vehículo porque la alcoholemia es elevada.

Finalmente, si sigue bebiendo puede llegar hasta el coma alcohólico, que es una intoxicación con alcohol y puede afectar la memoria y causar daños irreparables. No hay primeros auxilios para este tipo de intoxicación y sólo los médicos están capacitados para tratarla.

El alcoholismo es una de las problemática cuando se plantea el horario de cierre de los boliches, por la fluctuación del joven. “El planteo con el cierro de los boliches, tenía que ser a más tardar,  como todo país moderno, a las 3 de la mañana. El que quiera tomar, que lo haga en su propia casa” planteó Bermúdez.

En este sentido, dijo que “la seguridad para mí es un nivel de conciencia” y aclaró que “la persona está más cociente, es cuando más está segura. Pero qué pasa  cuando salen de bailar, la mayoría lo hacen en un estado de inconciencia, no digo todos, pero sí en la mayoría”.

La inseguridad también se genera cuando la persona no tiene la capacidad suficiente para poder conducir el vehículo con el cual pretende retornar a su hogar. Es por eso que en muchas ocasiones se planteó como alternativa el “conductor responsable”, pero no hay quien haga cumplir esta norma.

“No pueden manejar porque tienen el enlentecimiento en el tiempo de reacción, que es cuando  una persona maneja y ve un peligro, tiene lento la reacción. Por eso  vienen los choques. Luego vienen las peleas, las heridas que muchas veces terminan en la muerte. Por esa razón se tendría que cambiar el hábito de diversión por más que cueste. En vez  de entrar a las 2 de la mañana, pueden entrar a las 11 de la noche. Ya con cinco horas  de diversión es suficiente” especificó Bermúdez.

La problemática se acentúa cuando el Estado comete el error de dejar hasta las 6 o 7 de la mañana abierto un lugar de diversión. “Porque la gente sigue tomando en forma compulsiva y es adonde no solo lleva un problema de salud, sino que también se produce una serie de desorden social y llegan en los casos cuando las personas viven en pareja, agreden al cónyuge, al hijo. La persona que es alcohólica genera muchas situaciones sociales desagradables”.

La venta de bebida alcohólica, los after y los negocios clandestinos, forman parte de la problemática. “No se debería vender bebidas alcohólica a partir de las 10 de la noche en los casos de los almacenes. Tampoco  no cualquier almacén podría vender, tendría que ser controlado el tema. Lo que tendrían  que ser autorizados para la venta de bebidas son supermercados, que con su sistema  de computación pueden controlar la venta. La persona que lleva bebida alcohólica, tendría que dar nombre y apellido para que sea controlado a través de ese sistema, como ocurre en otros países modernos. Si por ejemplo, compro del supermercado un litro de wiski durante la semana, a fin de mes tiene que ir a mi domicilio un agente sanitario a verme porque algo pasa conmigo.  Me he tomado cuatro litros de wiski en un mes, que es excesivo. Para eso se tiene que informatizar todo”.

Trasladando esta realidad a los boliches, sugirió que la venta de bebidas alcohólicas tendría que extenderse hasta las dos de la mañana.

Teniendo en cuenta la idiosincrasia del jujeño, reconoció Bermúdez que es difícil cambiar el hábito, “pero no imposible”. “Nosotros nos hemos criado en otro tipo de sociedad. En esta sociedad las personas casi no manejan sus emociones y se dedican al alcohol,  al cigarrillo y en otros casos a las drogas sintéticas. Ya tuvimos conocimiento  de lo que pasó en Buenos Aires donde murieron cinco personas por el uso excesivo de anfetamina.

Creo que a través de leyes y charlas educativas se tienen que ir cambiando ese hábito. A través de las escuelas,  recalcando todas las enfermedades que producen el cigarrillo y el alcohol”.

El actual horario de cierre de boliches tuvo un efecto positivo para la medicina forense. “No hacemos tantas autopsias por muerte violenta,  como se daba cuando se cerraba los boliches a las 6 de la mañana a gente herida con arma blanca”.

En este sentido, según Bermúdez “fue positivo que cierre a las 4 de la mañana, pero más positivo será  que cierren a las 3 de la mañana, que se le de educación e se brinde información a todos los jóvenes porque están desprotegidos”.

Consideró finalmente que las mayoría de quienes concurren a bailar, son adolescentes, “o sea que adolecen, que le falta experiencia”.

 

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