El Estado discute qué hacer con la noche en Jujuy
Sus argumentos principales se asientan en que los objetivos de la ley 5597, la que estableció el tope de las 4 de la mañana para la actividad nocturna, no cumplió con sus objetivos, entre otras cosas porque promueve la proliferación de afters y lugares clandestinos para que el jolgorio y los excesos se prolonguen, violando la ley.
Sin embargo, a medida que se desarrolla el debate, las limitaciones de quienes fueron planteando el problema se hacen evidentes.
Queda claro que el descontrol y las consecuentes desgracias que derivan de los fines de semana exceden a la simple discusión por el horario.
Hasta el momento, los diputados de distintos sectores sólo dejaron en claro que pretenden ampliar el horario de la noche hasta las 6 de la mañana.
Se manifestó, casi como una expresión de deseo, la necesidad de garantizar la participación de referentes de la sociedad civil, cuya opinión sin dudas merece ser escuchada.
Pero paralelamente, algunos legisladores exigen no dar más vueltas y terminar con la discusión en la presente semana, emitiendo un dictamen de comisión para que el tema baje el recinto en la próxima sesión ordinaria.
El apuro demuestra las limitaciones de algunos “representantes del pueblo” para comprender la profundidad del problema, que tiene orígenes incluso en raíces culturales e históricas de las nuevas generaciones de jujeños.
Su apuro parece esconder desinterés e ignorancia.
En la presente jornada, se hizo presente en la Cámara de Diputados el Ministro de Seguridad Ekel Meyer, quien dejó sentada la opinión del poder ejecutivo respecto del tema.
El debate está planteado. La sociedad aún no se pronuncia de manera uniforme respecto de la mejor posibilidad para enfrentar el problema.
En lo único en lo que hay acuerdo generalizado es en que la noche jujeña es un descontrol, que genera excesos y tragedias cada fin de semana.