La medida en principio se conoció que fue motivada por las aglomeraciones en la Costa Atlántica, balnearios y por un problema recurrente en todos los distritos: las fiestas clandestinas. En el caso de Jujuy, según información de la propia Policía de la Provincia, se intervienen al menos tres eventos ilegales por fin de semana.
Daniel Toffoli de la Cámara de Empresarios de Confiterías Bailables y Afines, se refirió al respecto y consideró que el problema no es la noche, ni los boliches, sino la ilegalidad.
"Durante diez meses estuvimos cerrados y lo mismo explotó todo, está claro que el problema no es la noche, no son los boliches. De todas maneras esto no quiere decir que no haya que cuidarse, la actividad privada cumple los protocolos y para eso nos controlan".
El empresario señaló que hay muchas actividades que suceden durante el día sobre las cuales no se hace ningún cuestionamiento, tal es el caso de las manifestaciones, las filas de los bancos, el transporte, etc.
“No se entiende", expresó, "La actividad del día es durante la semana y durante muchas horas. La actividad nocturna es con algún volumen de gente y horario restringido, pero parece que en la noche y en el baile está el mal. Después vemos amontonamientos en todos lados y no hay protocolo, no hay cuidado, no hay nada, pero la culpa la tiene la noche".
Respecto al anuncio realizado ayer por Nación, Toffoli sostuvo que esta clase de noticias traen preocupación y zozobra, más para el caso de los empresarios del turismo que necesitan mayor previsibilidad. "Noticias como esta probablemente hacen caer reservas".
Toffoli, expresó que hasta el momento el gobierno de Jujuy ha decidido con buen criterio no aplicar el toque de queda sanitario. No obstante dijo que la actividad privada de Jujuy no aceptará un cierre sin justificación.
"Si el toque de queda no tiene la justificación médica suficiente tendremos que definir un curso de acción para fijar una posición con más dureza. Hasta ahora hemos sido prudentes, hemos acatado todo lo dispuesto por el gobierno, en silencio y a veces al borde de la quiebra".
"Hasta ahora vemos buen criterio porque no han habido modificaciones en los horarios".
"Priorizamos siempre el dialogo con las autoridades y que traten de entender que la gente está muy cansada y los empresarios estamos muy complicados económicamente. No resiste mucho análisis, la gente sale".
Toffoli expresó que el problema no son los lugares habilitados en el cual se puede ejercer control de los protocolos, sino lo ilegal.
"Es la vieja pelea. Controlemos la ilegalidad, controlemos la frontera, el amontonamiento de gente".