¿Botox sí o no? Lo que tenés que saber
Sabemos que las claves para una piel joven y radiante son una buena alimentación y los tratamientos adecuados (bloqueador solar, hidratante, removedor de maquillaje, etc.). Sin embargo, existen otros tratamientos de los que se habla mucho, uno de ellos es el Botox.
¿QUÉ ES?
No es un tratamiento que 'llena' las arrugas, la inyección de botox relaja el músculo que forma el pliegue. La palabra Botox es el nombre comercial de la toxina botulínica, y es una versión muy diluida de las neurotoxinas. En ningún momento se paraliza el músculo, solamente se relaja, permitiendo ciertos movimientos que hacen que no pierda su naturalidad.
El Botox puede usarse, además de como tratamiento antienvejecimiento, para mejorar problemas de las articulaciones o disminuir el sudor de las axilas. Incluso se está probando como tratamiento para el acné.
¿QUIÉN PUEDE ADMINISTRARLO?
Aunque en muchos lugares administran el tratamiento, la mejor opción es que acudas con un especialista en cosmética, pues el tratamiento necesita adecuarse a los patrones de las arrugas, la fuerza de tus músculos y la calidad de tu piel.
¿CÓMO ES EL PROCESO?
En una cita inicial es necesario que el especialista analice tu rostro, te pida que realices algunos gestos y de ahí decidan si eres candidata. Cuando ya hayas decidido seguir con el proceso, la piel debe estar muy limpia y te aplicarán un analgésico tópico, luego... a inyectar. Todo dura de cinco a quince minutos dependiendo de las áreas a tratar.
¿EXPERIMENTARÁS DOLOR?
Hay una pequeña molestía por el piquete, pero si te aplican algún tipo de anestesia podría tardar hasta 45 minutos en hacer efecto.
¿TIENE EFECTOS SECUNDARIOS?
Puede haber una alergia al Botox, que podría causar hinchazón, lo importante es consultar al especialista para que sepa actuar adecuadamente.

