El damnificado se presentó en la dependencia policial tras perder todo tipo de contacto con el individuo, manifestando su profunda preocupación ante la posibilidad de que el vehículo sea utilizado para la comisión de otros hechos ilícitos.
Reunión social, abuso de confianza y desaparición del vehículo
El hecho se desencadenó en momentos en que el propietario se encontraba en su vivienda del populoso sector de Alto Comedero compartiendo una cena y bebidas con un grupo de amigos. En medio del encuentro, uno de los presentes le solicitó prestado el automóvil argumentando que necesitaba trasladarse de forma urgente hacia un punto cercano para buscar a un familiar.
Confiado en el vínculo, el dueño accedió y le entregó las llaves de su Toyota Corolla color champagne, el cual presenta como rasgo particular una abolladura visible en el sector del capó.
Corte de comunicación, denuncia y búsqueda
Sin embargo, con el transcurso de las horas el sujeto no retornó al domicilio ni volvió a comunicarse por ninguna vía para justificar su demora o informar sobre la ubicación del automóvil.
Ante la total falta de respuestas y la sospecha de haber sido víctima de un engaño, el damnificado acudió a la Brigada de Investigaciones para radicar la denuncia correspondiente y solicitar el inmediato secuestro del rodado.
Los efectivos de la unidad especializada quedaron a cargo de las actuaciones sumarias para establecer el paradero del vehículo y determinar la responsabilidad penal del individuo que se retiró con el automóvil.