Dante Saavedra, integrante de la Unidad de Salud Mental (USMA) que funciona en el Centro Forestal de la ciudad siderúrgica, detalló el rol fundamental que cumple el dispositivo frente a la creciente demanda de jóvenes afectados por consumos problemáticos y situaciones de vulnerabilidad.
"Como institución no solamente se trabaja con chicos y jóvenes de acá de la comunidad, sino con vecinos de distintos barrios de Palpalá. Contamos con un equipo interdisciplinario donde hay trabajadores sociales, abogados, psicólogos y talleristas", explicó.
Abordaje integral: deporte, educación y bajo umbral
El centro articula su labor con dispositivos de la zona como "El Faro", enfocado en la atención de menores de edad, y recibe principalmente a jóvenes desde los 18 años en adelante. Frente al recrudecimiento de la crisis social, el equipo impulsa múltiples herramientas terapéuticas y de inclusión:
- Actividades deportivas y talleres: Clases de boxeo y propuestas recreativas con objetivos estrictamente terapéuticos.
- Educación: Espacios orientados a la terminalidad educativa del nivel primario.
- Modalidad de bajo umbral: El espacio no funciona bajo un régimen de internación, sino como un centro de puertas abiertas con seguimiento psicológico y comunitario.
- Trabajo con las familias: El abordaje no se limita al usuario, sino que integra de manera activa al entorno familiar y a la comunidad en la construcción de redes de contención.
Aumento de la demanda de atenciones
"Lamentablemente la demanda está creciendo porque hay un contexto social que hace que eso suceda. Hacemos lo posible con los recursos humanos que tenemos, tratando de contener a los chicos y generar un espacio de reflexión donde puedan fortalecerse y atravesar de la mejor manera esta situación", remarcó el profesor, invitando a las familias que atraviesen problemáticas similares a acercarse a la institución para interiorizarse sobre las propuestas y vías de acceso al equipo profesional.