El preocupante episodio se registró hace algunos días en horas de la mañana, en circunstancias en que el personal del Grupo de Operaciones Motorizadas (GOM) desarrollaba habituales recorridos preventivos por las calles del barrio Güemes.
Al circular por la zona, el agudo ojo de los uniformados permitió detectar una situación de extremo peligro: debajo de una camioneta Fiat se encontraba una botella plástica de 500 mililitros que contenía una sustancia aparentemente inflamable y que ya presentaba una pequeña llama encendida en su parte superior, lista para propagar el fuego.
Ante el riesgo inminente de una explosión o de un incendio a gran escala, el personal policial actuó con rapidez bajo las medidas de seguridad correspondientes. Los efectivos lograron retirar cuidadosamente el artefacto casero, sofocando el foco ígneo e impidiendo de este modo que las llamas alcanzaran el tanque de combustible o la carrocería del rodado.
Tras neutralizar el riesgo de incendio, los motorizados procedieron a identificar y localizar al propietario del utilitario, quien se vio sorprendido por la situación y fue invitado formalmente a radicar la correspondiente denuncia en la seccional de la zona.
Hasta el momento no hay detenidos por el hecho. La Policía ya inició las actuaciones administrativas y judiciales complementarias con el fin de establecer las circunstancias del ataque, analizar posibles cámaras de seguridad y lograr identificar a los responsables de este alarmante atentado.