La violencia urbana sumó un capítulo de extrema crueldad en las calles de Alto Comedero, donde un trabajador terminó internado con graves heridas tras ser víctima de una feroz agresión grupal. El ataque, motivado por una aparente represalia, dejó al damnificado al borde de la muerte tras recibir una golpiza desmedida con objetos contundentes.
Salvaje ataque en Alto Comedero: una patota dejó inconsciente a un trabajador y le fracturó ambos brazos
El hombre regresaba de su jornada laboral cuando fue interceptado por un grupo de violentos que buscaban venganza contra su hermano. Lo persiguieron hasta una cancha de básquet, donde lo lincharon con palos y piedras para luego robarle las pertenencias.
De acuerdo con la denuncia radicada por la víctima, el terrible episodio se desencadenó en momentos en que regresaba pacíficamente a su hogar luego de cumplir con su jornada de trabajo. En ese trayecto, fue interceptado por varias personas visiblemente alteradas, quienes de forma intimidante le exigieron que revelara el paradero de su hermano, a quien acusaban de haber participado previamente en el ataque a una vivienda del sector.
Al escuchar que el trabajador desconocía por completo la ubicación de su familiar, las iracundas personas reaccionaron con violencia y comenzaron a golpearlo. En un primer momento, el hombre logró zafarse de los puños y emprendió una desesperada huida a pie para salvar su vida.
Sin embargo, la pesadilla continuó pocas cuadras más adelante. Los agresores lo persiguieron y lograron darle alcance en una cancha de básquet de la zona. Allí, el ensañamiento fue total: la patota rodeó a la víctima y comenzó a atacarla brutalmente utilizando palos y piedras. Debido a la gravedad de los impactos, el hombre cayó desvanecido y quedó inconsciente tirada en el suelo sobre un charco de sangre.
Antes de darse a la fuga y dejarlo abandonado a su suerte, los malvivientes aprovecharon el estado de indefensión del trabajador para robarle una suma de dinero en efectivo y hasta una de sus zapatillas.
La víctima tuvo que ser trasladada de urgencia a un nosocomio local, donde recibió atención médica especializada. El diagnóstico de los profesionales de la salud reflejó la ferocidad del linchamiento: el paciente ingresó con un severo traumatismo encéfalo craneano producto de los golpes en la cabeza y fracturas en ambos brazos, las cuales habría sufrido al intentar cubrirse el rostro durante el ataque.
La policía provincial ya inició las investigaciones correspondientes y busca intensamente recolectar testimonios para identificar y detener a cada uno de los integrantes de la patota.

