La recuperación del parque desforestado demandará 40 años
Es la edad que tenían los árboles sacados. Una especialista desmiente que las especies provocaran algún daño. Por su ausencia, existe riesgo de aludes en la zona.
La función que cumplían los pinos en esa ladera con mucha pendiente era fundamental para prevenir la erosión en épocas de lluvias fuertes.
Así lo considera la ingeniera agrónoma Alcira Chocobar, Magister en recursos naturales y medio ambiente. Las especies taladas tenían entre 30 y 40 años pero además los pinos son los mejores cobertores de suelo por sus características a diferencia de otras especies nativas.
Esto se debe a que están verdes todo el tiempo, es decir no desprotegen el piso y también generan “la pinocha”, que es la hoja que pierde el pino y va formando un colchón que evita la formación de cursos de agua fuertes en épocas de lluvias, que al bajar de la montaña erosionan el suelo y generan material de arrastre hacia la parte baja.
“Estos pinos tenían entre 30 o 40 años de edad, para recomponerlos va a llevar la misma cantidad de años, el daño es mayor porque ya sea que se pongan especies nativas o no, no tienen las características de protección de los que sacaron. Las especies predominantes en la zona son el alisos del cerro, nogal criollo, el saúco, el sambuco, pero en algún momento del año pierden sus hojas, o sea que van a exponer el suelo en mayor medida a diferencia de los pinos”, precisó la ingeniera al explicar el daño ocasionado con la tala.
Al hacer referencia a los motivos en los que se basó el funcionario responsable para justificar la extracción, la estudiosa afirmó: “no le encuentro el daño que estos pinos hayan estado ocasionando al Parque provincial, porque la regeneración del pino es mínima, es decir una especie puede resultar invasora, cuando se extiende mucho mas allá de su espacio de plantada, pero no ocurrió con estas especies”.
Para Chocobar bajo ningún aspecto se deba autorizar una tala total, tal vez según el caso se puede realizar un “raleo” manejado es decir sacar tres fila de arboles y dejar otras dos filas y así abarcar una zona, todo esto con un estudio de impacto ambiental antes de iniciar la extracción.
La ingeniera recordó que la provincia es soberana en cuanto a su disposición de recursos naturales, “estamos protegidos por la ley de bosques 26331 que contempla bosque nativos y de presupuestos mínimos, o sea que con solo presuponer el daño ambiental esta la obligación de recomponer ese daño”.
El parque potrero de Yala cubre una vasta extensión geográfica, porque es cabecera de cuencas, está ubicada a 2500 metros sobre el nivel del mar. Por lo tanto todo daño en el parque se siente cuenca abajo, por el arrastre de sedimento o magnitud de daños edáficos, la biodiversidad que se aloja en esa reserva es interesante por que varias especies arbóreas y de animales se alojan allí.
Por lo tanto la recuperación de lo que se ha extraído va a tardar 40 años aproximadamente si se plantan nuevamente pinos, si se eligen otras especies nativas la recuperación puede extenderse a 60 años o más, mientras habrá que seguir trabajando en minimizar los efectos que puedan generarse en la pendiente afectada.

