Alto Comedero: más de 350 familias viven sin agua potable, cloacas ni alumbrado público
Desde la creación del Asentamiento 4 de Agosto, hace más de 15 años, el sector carece de infraestructura básica y apertura de calles. Frente a las altas temperaturas y la época de lluvias, la falta de redes provoca peleas entre vecinos por el agua y una creciente ola de inseguridad.
- Alto Comedero: Más de 350 familias del Asentamiento 4 de Agosto carecen de agua potable, cloacas y alumbrado público.
- Conflictos: La falta de redes formales genera peleas entre vecinos por el acceso al agua durante las altas temperaturas.
- Inseguridad y abandono: La ausencia de alumbrado público propicia la delincuencia y el consumo de sustancias en la zona.
Familias del Asentamiento 4 de Agosto, en Alto Comedero, manifestaron su profunda preocupación ante la falta de respuesta de las autoridades locales y provinciales para garantizar servicios públicos elementales.
El vecino e integrante de la comunidad, Omar Cardozo, visibilizó las dificultades cotidianas que atraviesan desde la conformación del asentamiento hace 14 años: "Venimos pidiendo las redes de agua y cloacas y hasta el día de hoy no tenemos respuesta. Los vecinos viven de esa manera y ahora se viene el verano; sin el servicio básico es imposible vivir. Hay chicos y adultos mayores, y al no tener el servicio elemental es muy complicado”.
Redes precarias y conflictos entre vecinos por un balde de agua
Cardozo precisó que las más de 350 familias que residen en el sector se abastecen mediante instalaciones informales que no logran cubrir la demanda del barrio, generando tensiones durante las jornadas de calor extremo: "Tenemos mangueras precarias que no abastecen a todas las familias. En los días de calor la gente no tenía agua y se generaba el reproche y la pelea entre vecinos por un balde de agua. Presentamos notas a Agua Potable de Jujuy y mantuvimos una reunión con el ingeniero García, pero hasta ahora no hay novedades sobre los estudios prometidos”.
A la escasez hídrica se suma la falta de red cloacal y el anegamiento de los pozos ciegos durante los días de lluvia debido a la baja topografía del terreno y la ausencia de obras de drenaje: "Tampoco hay cloacas, la gente tiene que hacer pozos ciegos que se llenan de agua al ser un terreno bajo y no tienen salida. Con la lluvia las calles son intransitables, no tenemos enripiado ni infraestructura, los chicos tienen que pasar por zanjones llenos de barro para ir a la escuela”.
Sin alumbrado público y robos a los propios focos de los vecinos
La falta de mantenimiento municipal también se traduce en un incremento de los hechos delictivos y el consumo de sustancias en la zona, favorecidos por la oscuridad total del trazado urbano: "Hay cero alumbrado público, está todo oscuro y la delincuencia creció. Los chicos están con mucha adicción y entran a robar a los propios vecinos; ya es insostenible esta realidad de inseguridad. La Municipalidad no se acercó con el arreglo de calles ni cambio de focos, está todo abandonado”.
Ante la inacción oficial, los propios habitantes intentaron costear la iluminación de sus cuadras, aunque los artefactos fueron sustraídos a los pocos días: "Los vecinos se organizaron y juntaron dinero para comprar focos. Cambiamos seis focos en toda la cuadra, pero los mismos chicos del lugar se subieron a los postes y nos robaron tres. Quedamos a medias, pero todo lo que se hace es con esfuerzo propio de los vecinos”.