El organismo nacional de control de enfermedades infecciosas, el Instituto Robert Koch (RKI), dijo este viernes que 855 personas murieron de Covid-19 en las últimas 24 horas, lo que elevó a 60.597 el total de fallecimientos por el virus.
"El virus todavía no está cansado, al contrario, acaba de recibir un nuevo impulso" con las variantes británica y sudafricana, advirtió en conferencia de prensa el director del RKI, Lothar Wieler.
Alemania es el sexto país de la región Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) entre los que más muertes han registrado por coronavirus, detrás del Reino Unido, Italia, Francia, Rusia y España.
Alemania tuvo una mortalidad por Covid-19 relativamente baja en la primera parte de la pandemia, pero en el otoño pasado y el actual invierno registró un abrupto aumento de las infecciones, con su pico hace un mes, y cientos de muertes diarias desde hace semanas.
Un confinamiento parcial decretado a principios de noviembre fue ampliado hasta el nivel de una segunda cuarentena a mediados de diciembre y sigue vigente.
Alemania comenzó su campaña de inmunización contra el coronavirus a fines de diciembre con las vacunas de Pfizer/BioNTech y Moderna, pero el proceso se ha visto demorado por retrasos en las remesas desde esos laboratorios.
Hoy, el Gobierno central comenzó a distribuir entre los 16 estados la recientemente aprobada vacuna de AstraZeneca, en un intento de acelerar la campaña, informó el ministro de Salud, Jens Spahn.
Una tercera vacuna "hará una diferencia real" en la campaña, aunque, por ahora, y en línea con otros países europeos, la de AstraZeneca se reservará a las personas de entre 18 y 64 años por falta de datos sobre grupos de edad más avanzada, dijo Spahn.