El desvarío de los politiqueros
Es un hecho absolutamente irrefutable que el alcohol al volante no puede ser una opción, tal cual lo manifiestan infinidad de especialistas en la materia, quienes entienden que tal combinación es un combo letal.
Esa es la posición de los profesionales, no solo aquellos especializados en accidentología, sino también aquellos que en la guardias de los hospitales reciben cada noche las consecuencias de los conductores alcoholizados.
Ni hablar de los deudos de víctimas, quienes pintan estrellas amarillas sobre el pavimento en clara advertencia sobre las consecuencias que trae el alcohol al volante.
Todos estos mensajes, tan claros como contundentes y hasta desgarradores no hacen mella en la dirigencia política jujeña.
Inclusive sobre este tema emerge una grieta en el propio oficialismo, ya que desde el Ministerio de Seguridad insistieron hasta el cansancio sobre la necesidad de avanzar en una ley de tolerancia 0, tan fuerte fue la postura de las autoridades competentes que los propios legisladores oficialistas propiciaron audiencias públicas, según ellos para escuchar la opinión del jujeño.
Los jujeños hablaron, y , de manera contundente, en las cuatro regiones de la provincia pidieron la tolerancia 0, inclusive los profesionales de nuestra provincia se expresaron en idéntico sentido.
Pero la opinión de los jujeños quedó en poses, caras de desvelo e infinidad de expresiones publicas de preocupación por parte de los legisladores provinciales.
Lamentablemente fue solo eso, la ansiada tolerancia 0 nunca ingresó al recinto, no hubo ni hay voluntad política de tratarlo. Los diputados ahora se dedican a evadir su responsabilidad con argumentos tan banales como obvios.
Es cierto que cualquier normativa cae en letra muerta si el Estado no aplica todas sus herramientas para garantizar su cumplimiento, y este caso no es la excepción, en los controles que deben ser generalizados, imprevisibles y alternativos, durante todos los días y todas las noches, de manera tal de disuadir a todo aquel que quiera atreverse a conducir después de beber alcohol.
La tolerancia 0 es esencialmente un manera de referirse al grado nulo de flexibilidad que se aplica ante esta conducta. Es una disposición drástica y rigurosa.
En un sistema republicano como el que se dice tener, cada uno debe cumplir el rol que le compete, y los poderes no deben escudarse en cuestiones de otros para no hacer lo que deben, pero fundamentalmente los legisladores no pueden de manera artera desoír el mandato popular .
El alcohol al volante es un problema grave en nuestra provincia y como tal debe ser tratado y abordado.
Para muchos legisladores, sancionar una norma como la tolerancia 0 es anti popular, inclusive algunos con cierto grado de desfachatez esgrimen falsas cuestiones culturales o bien que lo importante es haber instalado el debate.
Ningún argumento es válido cuando confunden politiquería con política o cuando creen que los votos se logran con laxitud.
Entre los problemas a superar por la provincia también aparece y de manera contundente la necesidad de tener una dirigencia acorde a los tiempos y las necesidades de una sociedad que pretende vivir en un ecosistema mas lógico y razonable.
El jujeño habló y sus representantes aun siguen en silencio.

