Alberto Fernández le tomó juramento como nuevo jefe de Gabinete a Agustín Rossi, en reemplazo de Juan Manzur. El acto de asunción del saliente interventor de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) se desarrolló en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada.
Alberto Fernández le tomó juramento a Agustín Rossi como jefe de Gabinete
El extitular de la AFI tiene la presión de blindar la gestión ante la interna. Manzur vuelve a la gobernación de Tucumán y hará campaña por Jaldo en este año electoral.
Antes de la jura, el Presidente le agradeció a Manzur, que vuelve a la provincia de Tucumán para ocuparse de la campaña de Jaldo. “Vino en un momento muy difícil para nosotros, le puso el pecho a las balas y nos ayudó, como pocos”, dijo Fernández.
“En virtud de todos sus valores, compromisos que ha tenido políticamente y que como yo logra la unidad del espacio, va a trabajar junto a mí para preservar esa unidad. Estoy muy contento que estés pegado en mi despacho otra vez”, dijo el Presidente al borde de la emoción minutos antes de tomarle juramento a Rossi, quien no brindó declaraciones durante el acto.
“Firmemos con la bic negra en honor a Néstor”, remató, en lo que sonó como una indirecta a Cristina Kirchner, que le había pedido hace unos meses que “use la lapicera”.
Los desafíos de Agustín Rossi como nuevo jefe de Gabinete
Rossi es uno de los funcionarios más estrechos del Presidente y a partir de ahora está al frente de una de las áreas estratégicas del Gobierno, que tiene a su cargo la coordinación de los ministerios y el seguimiento de la gestión. Más allá de su rol institucional, el dirigente santafesino será uno de los “voceros” designados para salir en defensa de la gestión, en un año electoral y en medio de las fuertes tensiones puertas adentro del Frente de Todos.
Rossi llega al Gobierno con varios objetivos concretos: ordenar al Gabinete, defender la administración de Alberto y “poner en valor la gestión”, es decir, mostrar que hubo resultados. Su ingreso es importante para el primer mandatario, ya que se trata de un “moderado” que -al menos hasta ahora- no tuvo grandes chispazos con el kirchnerismo duro, por lo que se presume que ayudará a mejorar la convivencia interna en tiempos de elecciones.

