Un gesto de austeridad ignorado por todos
Primer signo de ajuste en la política: los funcionarios de El Carmen anunciaron que se bajan el sueldo un 10% a fin de crear un fondo para realizar obras en el municipio.
El anuncio fue realizado en conferencia de prensa por el intendente de esa ciudad, Adrián Mendieta, junto a funcionarios municipales y concejales de distintos signos políticos.
El jefe comunal de la denominada ciudad de los diques hizo un repaso por el desfinanciamiento que sufre su gestión: el fondo federal solidario (conocido como fondo de la soja ya que se origina en las retenciones a la exportación del commodity) se redujo en un 50% y la coparticipación municipal, a decir de Mendieta, ha sufrido una disminución significativa, aunque en este caso no se especificaron porcentajes.
Mediante un decreto que será puesto a consideración del Concejo Deliberante, El Carmen creará un fondo extraordinario que busca ahorrar más de un millón de pesos, que serán destinados a la adquisición de máquinas para realizar obras en la ciudad.
“Hoy no estamos haciendo obras”, reconoció el intendente.
Tras la novedad, que guarda enormes similitudes con los gestos que viene solicitando desde Casa Rosada el presidente Mauricio Macri, hubo silencio de radio en el resto de las comunas y en San Martín 450, el palacio del gobierno de Jujuy.
Horas después tuvieron lugar las celebraciones patronales en El Carmen, y allí coincidieron el intendente Adrián Mendieta, y el gobernador Gerardo Morales.
La consulta al mandatario provincial era casi una pregunta obligada. El gobernador, en forma escueta, aseguró que le parecía una buena medida y que esperaba que el resto de las comunas la imiten. Además, adelantó que habría reuniones en la próxima semana para trabajar en el tema.
Sin embargo, el lenguaje corporal del gobernador permitía inferir que el tema lo incomoda.
La discusión lleva tiempo, fue planteada nada menos que por el gobierno nacional con el presidente Mauricio Macri a la cabeza, y se profundiza con la crisis económica.
En tiempos en donde la ciudadanía en general sufre los embates de la inflación, la suba de las tarifas y la merma significativa en el consumo con su consecuente impacto en el comercio, la dirigencia política, la clase gobernante, los que desde un puesto de jerarquía en el estado gozan de buen pasar, deben acompañar con el ajuste.
Fue el propio presidente el encargado de pedir señales a los dirigentes políticos a través de hechos concretos.
En dos ocasiones se han anunciado desde la Capital Federal decretos en los que se reducen cargos políticos. Además, se ha puesto la lupa en recortar el costo de los viajes, el uso de vehículos oficiales, los viáticos y otros privilegios que un funcionario goza por el sólo hecho de serlo.
Sin embargo, en Jujuy, desde el gobernador hasta los ministros se desentendieron sistemáticamente de la discusión, eludiendo el tema con argumentos sofistas.
La respuesta de los funcionarios en Jujuy siempre fue “no vamos a ajustar los presupuestos de salud ni educación”, cuando en realidad son sus privilegios los que están en la mira.
El impacto del millón de pesos que planea ahorrar el intendente Mendieta y su equipo probablemente no resuelva los problemas macroeconómicos de la provincia ni del país.
Pero es una señal de esfuerzo compartido, un gesto de empatía aislado para el resto de la población que viene padeciendo el camino hacia el saneamiento de la economía en el país.
El gobierno de la provincia y el resto de los municipios, ¿imitarán la iniciativa?