En barrio Ciudad de Nieva, los integrantes de comunidades aborígenes que conforman el agrupamiento (junto a niños que trajeron con ellos durante todo este tiempo, los cuales también habían sido llevados a cortes de ruta) recordaron que la protesta es contra el gobierno, pidiendo la renuncia del gobernador Gerardo Morales, sus funcionarios y legisladores.
Además, exigen la derogación de la Constitución de Jujuy.
“No a la reforma; venimos a reclamar al gobierno por todo lo malo que nos hace, nos quita el agua y nuestros derechos”, dijeron los referentes del agrupamiento.
También indicaron que su situación “fue la historia del colonialismo en nuestra tierra; hay problemas de agua que no se conocen, las autoridades no hablan de ello. Nos confiscarán el agua con la Constitución”.
Aseguran que muchos de quienes integraron la “Caminata” son trabajadores autónomos, no necesitan al gobierno, no le piden nada, y se oponen a que las autoridades “vayan contra esta forma de vida milenaria”.
“Tenemos que seguir trabajando, llamar la atención a las autoridades para que no sigan con las políticas coloniales”.
En un acto realizado en barrio Ciudad de Nieva para marcar el final de la “Caminata” repudiaron “la violación de derechos de pueblos indígenas y la reforma constitucional que dice que se privatizará el agua de comunidades que quieren extinguir. La reforma favorece a empresas extranjeras multinacionales”.
También criticaron la “falta de políticas públicas de cuidado, preservación y distribución equitativa e igualitaria del agua. El agua debe priorizarse para consumo humano y producción de comunidades, no para mineras”.
Aseguraron que tienen que seguir luchando contra la Constitución, y si sus exigencias no son satisfechas, el año que viene realizarán otra “Caminata por el Agua”.