Acusan a la Policía de "plantar pruebas" en operativo antidroga
Otra vez un organismo nacional debió intervenir en una dependencia de la Policía de la Provincia, donde secuestró una importante cantidad de droga, que aparentemente iba a ser usada para plantar "evidencias falsas".
La investigación la realizó la Procuraduría de Violencia Institucional, que ordenó el allanamiento a la sede de la División Toxicomanía, donde además de secuestrarse una cantidad considerable de droga, hallaron municiones y una gran cantidad de actas firmadas para armar causas.
El organismo nacional que lleva a cabo la investigación, dependiente de la Procuración General de la Nación, pidió el allanamiento de dos dependencias policiales de la provincia de Jujuy que quedaron en la mira luego constatarse que poseían droga y una serie de elementos que eran usados para "plantar evidencias" y culpar a inocentes.
Según informa el diario digital Infobae, el hallazgo fue hecho en la Comisaría 9 de San Pedro de Jujuy y en la División Toxicomanía de la capital provincial. La droga -40 gramos de cocaína y 150 de marihuana- fue encontrada en los casilleros personales de los policías y se presume que iba a ser utilizada para "plantar evidencias" en futuros procedimientos, ya que estaba fraccionada en pequeñas dosis en sobres. Además, encontraron una gran cantidad de actuaciones completas, firmadas por supuestos infractores y sin la certificación de testigos, tal como marca la ley.
Asimismo, encontraron otros elementos que usualmente hacen parte de un acta policial con datos falsos. En total, hallaron once celulares, municiones sin inscripción, motos sin orden de secuestro y sin aviso a los jueces competentes, documentos de identidad, pipas y picadores de marihuana.
El allanamiento en las dependencias policiales jujeñas fue realizado, en conjunto, por el fiscal federal subrogante de Jujuy, Pablo Miguel Pelazzo, y por el fiscal federal de la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), Abel Córdoba.
La investigación comenzó en diciembre de 2013, tras el fin de un juicio oral por una supuesta infracción de la Ley de Drogas, contra el propietario de una farmacia del barrio Salvador Mazza de la ciudad de San Salvador Jujuy. La Fiscalía, tras comprobar que hubo irregularidades en el procedimiento de la Policía, resolvió levantar la acusación y el comerciante resultó absuelto.
Debido a las sospechas, recolectó testimonios y otras pruebas para determinar las irregularidades por parte del personal policial. Tras la investigación, se estableció que los policías sospechados son un comisario, dos cabos, tres oficiales ayudantes, un oficial subinspector y todos los que resultaran ser “instigadores, coautores, partícipes o encubridores” del armado de la causa.
Entre las faltas cometidas por los policías, se pudo establecer que uno de ellos “arrojó una bolsa que traía consigo dentro de un cajón de gaseosas y después se introdujo a los testigos al comercio para que presenciaran el hallazgo de la droga que estaba en la bolsa y que luego sirvió como "prueba".

