Hoteleros escépticos ante el optimismo del gobierno
El titular de la Cámara de Hoteles y Afines, Edil Quintar, aclaró que la ocupación hotelera en semana santa estuvo por arriba del 90% solo los días jueves y viernes, decayendo durante el fin de semana. En tanto que la ciudad, si bien registro un número positivo de plazas ocupadas, recibió a turistas que no consiguieron alojamiento en destinos aledaños y continúa siendo un destino de paso por no ofrecer actividades turísticas alternativas.
Desde el área de turismo y cultura del gobierno de la provincia muestran una visión positiva de la actividad turística luego del saldo negativo que ofreció el año 2017 debido a la baja concurrencia turística producto de las consecuencias del temporal que afecto a pueblo del norte. A inicios de este año la realidad del sector se mantenía con reservas y ocupación hotelera por debajo de las cifras de años anteriores.
En relación a tal período crítico, este último fin de semana largo arrojo cifras positivas que fueron celebradas por los funcionarios del sector. Sin embargo una actividad tan rezagada durante décadas y que en los últimos dos años intenta repuntar, merece ser analizada para implementar medidas acorde a la situación real de la provincia como destino turístico.
En ese sentido, Quintar especificó que la Quebrada tuvo una ocupación hotelera del 90 %, pero solamente los días jueves y viernes; el sábado y domingo este porcentaje se replegó notablemente, lo cual advierte sobre el problema crónico en materia turística para conseguir que los visitantes pernocten y permanezcan en la provincia por un tiempo mayor.
Por otra parte, la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina dio a conocer que, de acuerdo a el relevamiento realizado sobre las reservas hoteleras en el país, “En Jujuy, el área de la Quebrada confirma un 75% de reservas y la Capital provincial, un 50%”.
Además, explico que la cantidad de plazas hoteleras en capital tuvo lugar a último momento debido al desborde producido en la provincia de Salta y en el norte jujeño.
Por último, señalo que tal problemática continua porque en Jujuy no hay propuestas turísticas diversas, “hacen falta alternativas para que la gente quiera ir aunque llueva”.

