Jujuy | violencia

Tribuna de delincuentes

El sector sur del estadio 23 de agosto volvió a ser el epicentro de la vergüenza; las facciones que se pelean por el liderazgo volvieron a enfrentarse cuerpo a cuerpo, pero esta vez se pasaron de la raya y la siguieron afuera de la cancha: 15 autos destrozados y 26 detenidos. Impresentables. 

El pobre empate entre Gimnasia y Esgrima de Jujuy e Instituto de Córdoba penosamente quedó en un segundo plano. 

El espectáculo, triste en este caso, estuvo en la tribuna sur, el tradicional sitio de “Los Marginados”, una de las numerosas barras que tiene el conjunto jujeño. 

A partir de la ausencia del afamado “Beto” Cardozo, preso por tentativa de homicidio a raíz de un episodio que involucra a Milagro Sala, la tribuna de Los Marginados se quedó precisamente sin los dos personajes que supieron liderar a la barra brava más problemática de Gimnasia. 

Sin Cardozo ni Sala, las segundas líneas de la hinchada se pelean con frecuencia por el liderazgo de esa tribuna. 

Quienes asisten tradicionalmente a ese sector de la popular conocen de la existencia de varios grupos que quieren controlar la tribuna para quedarse con algunos privilegios que permite ser capos de una barra brava, como por ejemplo el manejo de cientos de carnets de socios. 

Los que se enfrentaron anoche fueron dos de esos grupos: el que responde a “Vieja”, un ex ladero de Cardozo que hoy busca vuelo propio, y el otro, cuya conducción ubica a los hermanos Mansilla. 

En ese marco, la pelea de la noche fue por una de las típicas estupideces que enarbolan estos energúmenos disfrazados de hinchas: intentaron robarse banderas. Tener un “trapo” de la facción rival representa un trofeo de guerra en los códigos criminales de esta gente. 

El enfrentamiento se produjo a los 39 minutos del primer tiempo, y se pudo observar una batalla campal en medio de la tribuna, con apenas cinco efectivos con chalecos naranjas intentando contener a cientos de vándalos. 

La llegada de los refuerzos se dio minutos después. Desalojaron el sector ocupado por una de las facciones, la que respondería a los Mansilla.

Pero en su retirada, el grupo que todavía ni siquiera había ingresado al estadio buscó venganza y se dirigió hacia la calle Párraco Marshque, donde habitualmente paran los adeptos a Vieja. 

Allí se encontraban estacionados una decena de automóviles, algunos pertenecientes a los integrantes de la barra, y otros a personas que no tienen nada que ver con esta disputa. Los rompieron a todos

Ante las denuncias de los vecinos de la zona que veían con indignación la impunidad con la que ganaron la calle por esos minutos los inadaptados que venían de la tribuna, la policía montó un operativo para apresarlos. 

26 de ellos fueron encontrados en un domicilio del pasaje Espora, en el barrio San Pedrito. Sería la de los líderes de una las bandas, los Mansilla. 

Con autorización de la justicia, la fuerza provincial procedió a allanar la vivienda y detuvo a los inculpados por los destrozos. 

Los alojaron en la seccional sexta del mismo barrio, para luego trasladarlos a las dependencias de la Brigada de Investigaciones. 

Están a disposición del fiscal de turno, Alejandro Maldonado, quien deberá definir si les cabe alguna imputación por el lamentable espectáculo que brindaron durante la noche de miércoles. 

El comentario que más se repetía entre los presentes daba cuenta de una triste realidad: el público cada vez concurre menos a los partidos de Gimnasia, como consecuencia de la pobre campaña. Entre los pocos que asisten, sobresalen delincuentes, a quienes el fútbol les importa poco y nada.