Denuncia a su concubina de inventarle una causa para echarlo de su casa
Un vecino del barrio de la Tupac Amaru en Alto Comedero denunció que su pareja lo echó de su casa con la complicidad de algunos funcionarios municipales, a quienes acusa de inventarle una causa de violencia de género para poder lograr su cometido.
El hombre se identificó como Félix Rojas y desde el pasado 10 de enero se encuentra en situación de calle, desesperado porque no tiene trabajo y por recuperar su vivienda de la que fue excluido mediante una orden judicial en la que no constan los motivos por los cuales se tomó esa determinación.
Rojas comentó a Jujuy Al Momento que su concubina, de nombre Norma, trabaja en la Dirección de Violencia Familiar de la Municipalidad y que luego de una discusión con ella que, según cuenta, nunca llegó a términos de violencia, la mujer aprovechó sus contactos en el ámbito municipal y judicial para inventarle cargos en su contra y con ello lograr que una jueza emita una orden judicial de exclusión del hogar.
Además, este vecino denuncia que al momento del desalojo fue maltratado por efectivos de la Policía de la Provincia que se hicieron presentes en su domicilio para hacer cumplir la orden judicial.
En diálogo con nuestro medio, Rojas comentó que “yo quería poner en conocimiento de la sociedad que mis derechos como ciudadanos han sido vulnerados de forma violenta porque a mí me acusan de actos que no he cometido. La persona que me denuncia es mi concubina, se llama Norma y ha aprovechado la situación de que es secretaria de la Dirección de Violencia Familiar que pertenece a la Municipalidad que está ubicada en la calle Ramírez de Velazco casi Güemes”.
“Aprovechando esta situación de su empleo fue a inventar cargos graves en contra mía, se ve que la gente que está asesorándola en ese lugar le han dicho que diga de esa forma para perjudicarme y hacer una exclusión del hogar de forma violenta. Esto ocurrió el día 10 de enero a las 18 horas aproximadamente, cuando fue la Policía a mi casa y me notifica que yo estaba excluído de mi hogar, no me dieron las razones, sólo me mostraron una orden judicial, les dije que no me iba a ir porque desconozco los motivos, más allá que sí habíamos discutido con esta señora, pero nunca llegamos al extremo, fue una discusión como cualquier pareja, común y corriente que cualquiera puede tener. Nada de agresión verbal”, sostuvo.
El hombre, desesperado, remarcó además que “yo creo que usó sus contactos para sacarme de mi casa porque con estas herramientas legales pueden avasallar a cualquiera, como lo han hecho conmigo porque yo no conozco la ley, no soy abogado, no soy letrado, pero entiendo que mis derechos han sido vulnerados como hombre, como trabajador, aunque en este momento soy desocupado, no tengo trabajo, no tengo sueldo ni ningún beneficio social, no tengo nada. Yo vivo de mi trabajo, de lo que pueda conseguir como constructor”.
“Además, esto me perjudica porque estoy en situación de calle y estoy desesperado porque no tengo plata para alquilar, ni para los alimentos, ni para movilizarme y justo este grupo de personas se aprovechan de esta situación, que le hayan dado tanto impulso y ni siquiera me hayan citado para aclarar el tema”, señaló.
Asimismo, Rojas recordó que “el desalojo fue violento por parte de la Policía, cuando yo salí a atenderlos, salí sin camisa y me mostraron el papel del desalojo y yo les dije que no porque no sabía nada, me sorprendieron, ellos me dijeron que me tenía que ir, yo les dije que no me iba a ir porque esta era mi casa y no tenía adónde ir, yo les dije que voy a traer unos papeles y a ponerme una camisa para salir, cuando me di vuelta, uno de ellos me agarró por la espalda, me agarró del cuello y me desmayé. Cuando me desperté estaba con la cara contra el suelo y esposado, me llevaron a la Seccional y esta señora me tiró una bolsa adentro del patrullero, como si fuera un linyera. Cuando me llevaron a la Seccional dijeron que yo me había resistido a la autoridad, cuando eso no fue cierto”.
“Yo no soy una persona violenta, soy una persona pacífica y si hago otras cosas van a ser de forma pacífica. Mi concubina siempre me comentaba que su jefa era la señora Rosina Garrido, a la que yo no conozco personalmente ni ella a mí, pero la conozco de nombre porque mi concubina siempre me la nombraba y ella es la que la asesoraba el día del desalojo constantemente por teléfono, por eso digo que está todo armado”.
“Por eso es que yo quiero denunciar esta violencia que han ejercido en contra mía, quitándome mi casa que me ha costado años de esfuerzo poder conseguirla para que ella se quede con mi vivienda que yo mismo construí. Todos los vecinos saben que nosotros los ex tupaqueros construíamos nuestra propia vivienda para poder vivir. Y ahora viene ella con el consentimiento de estos jueces y abogados para hacer esto”, puntualizó.