Cronología de un nuevo femicidio en Jujuy
La muerte de Gladys Alberto a manos de su novio según la principal hipótesis de la fiscalía, conmovió a propios como a extraños; además vuelve a poner a la provincia en la palestra por casos de violencia de género
El domingo 27 de mayo, Gladys Alberto, una estudiante de peluquería de sólo 23 años fue hallada sin vida en una pensión ubicada en calle San Francisco del barrio Gorriti, donde residía quien se presentó como su pareja.
Había llegado desde Purmamarca, de donde era oriunda, para continuar sus estudios. Según los elementos que maneja la justicia, mantenía una relación conflictiva con Aníbal Casimiro, el único imputado y detenido por la muerte de la joven.
La supuesta pareja fue quien dio aviso a la policía argumentando que antes del deceso, Gladys había tenido un grave malestar estomacal.
Según explicó el fiscal de investigación Diego Cussel, los efectivos que realizaron el examen cadavérico en primera instancia advirtieron que la joven no tenía signos de haber sido violentada, por lo que les llamó la atención el fallecimiento. A partir de allí se solicitó la realización de una autopsia.
A la par, Casimiro fue interrogado por efectivos de la Brigada de investigaciones y a ellos les habría confesado el crimen. De acuerdo a las declaraciones del fiscal, el acusado dio detalles de dónde arrojó los elementos utilizados para cometer el crimen, algo que pudo ser corroborado posteriormente por la policía.
De manera extraoficial se conoció que el supuesto femicida habría inyectado en una bebida el veneno que luego le dio para consumir a su pareja.
La causa está caratulada como femicidio calificado por el uso de veneno.
Luego de que se le practicara la autopsia al cuerpo y con previo aval de las autoridades, sus familiares lo retiraron de la morgue y lo trasladaron hasta una iglesia en Barrio Moreno a la que concurría con frecuencia la joven.
Allí esperaban muchos de sus amigos, conocidos y familiares para despedirse, ya que en las próximas horas será llevado a Purmamarca.
Los propios familiares exigen justicia en la causa y lo expresaron a través de una marcha.
Este es un nuevo episodio que tiene lugar en la provincia y , aunque se trata de un asesinato con características muy particulares, pone nuevamente en foco el funcionamiento de los organismos del estado competentes en este tipo de sucesos.
No obstante, el perfil psicológico de una persona que envenena a su pareja quizás habría escapado de cualquier intervención estatal.
Aún así el hecho no puede abstraerse de su contexto. Los alarmantes datos arrojaban nueve casos de femicidios durante 2017, manteniendo la alta tasa del año anterior (2016) donde Jujuy había quedado ubicada como primera en el índice de este flagelo.