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Las pericias del calzado que confirman la brutal golpiza a Fernando Báez

Séptima jornada del juicio por el asesinato del joven a la salida del boliche Le Brique, en Villa Gesell, el 18 de enero de 2020.

El diseño de la planta de una de las zapatillas de los acusados que fue peritada tras el crimen de Fernando Báez Sosa coincidió con la presencia de una huella de similares características en el cuerpo de la víctima.

La licenciada en Criminalística María Eugenia Cariac declaró hoy pasado el mediodía ante el Tribunal Oral N° 1 de Dolores integrado por los jueces María Claudia Castro, Christian Rabaia y Emiliano Lázzari y explicó cómo se examinaron los rastros de patadas que tenía Fernando en su cuerpo en relación a cuatro zapatillas que fueron peritadas.

“Se descartaban por el diseño como productoras de la impronta (en el cuerpo), explicó Cariac y agregó que “la correspondencia al diseño se corresponde con la zapatilla marca Cyclone”.

La experta precisó que la suela de la zapatilla tenía “diseño de zigzag, de diferente espesor y dimensiones”, que “en la zona del talón tenía un zigzag de menor presencia con respecto al cuerpo del resto de la zapatilla” y precisó que “la pericia dice que la marca en la mandíbula se corresponde con la zapatilla”.

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La zapatilla marca Cyclone

En este contexto fueron expuestas imágenes del cadáver de la víctima. Se vieron al menos dos huellas correspondientes a patadas: una en la mandíbula y otra en la zona del cuello.

Lo que la licenciada Cariac dijo no poder precisar es si ambas marcas se correspondían a distintas zonas de la misma zapatilla o si podían pertenecer a distintas zapatillas, es decir, a diferentes agresores. Para esto, detalló, sería necesario otra serie de prácticas.

Haydeé Almirón, encargada al momento del hecho de la realización de la pericia scopométrica, fue la próxima en declarar. Su testimonio complicó más a Máximo Thomsen, identificado como el dueño de la zapatilla marca Cyclone cuyo rastro quedó grabado en el cuerpo de Fernando por las patadas.

Con el estudio Almirón explicó que se pudo concluir que los catorce calzados peritados “son ejemplares únicos”, que “se determinó correspondencia entre las características de clase entre la suela de marca Cyclone, (precisamente la zona del) talón y maxilar inferior izquierdo”.

Y concluyó que se infiere por la prueba que la huella de la zapatilla de Máximo Thomsen se corresponde con la de la zapatilla marca Cyclone que quedó marcada en el cuerpo de Fernando.

María Emilia Salamendi y María Luján Elvira Molina fueron otras dos testigos de la jornada. Ellas trabajaron en la pericia de los pies de los imputados y describieron cómo fue ese procedimiento.