El transformador viaje de Sofía Jujuy Jiménez a Perú: "Hay una nueva versión de mí"
La influencer estuvo en Machu Pichu en un retiro de yoga que cambió su manera de ver la vida y la ayudo a desconectar.
Sofía “Jujuy” Jiménez eligió los Andes peruanos para desconectarse de todo. Pocos días, sin redes sociales y rodeada de mujeres que no conocía del todo: esa fue la fórmula del retiro que la modelo y conductora argentina describió como uno de los momentos más movilizadores de su vida.
Lo contó en su cuenta de Instagram, con una galería de fotos que recorre cada etapa de la experiencia: desde las sesiones de yoga al amanecer hasta la visita a Machu Picchu, pasando por cascadas, fogones nocturnos y círculos de meditación bajo las estrellas.
El viaje tuvo nombre y propuesta concreta: SAMSKARA, un retiro de yoga y coaching organizado por Agustina Echegoyen y Micaela Pichniy, a quienes Jujuy describió como “dos seres de luz que quiero y admiro mucho.” El retiro combina práctica corporal, trabajo emocional grupal y entornos naturales. Se desarrolló en una propiedad de arquitectura de piedra integrada al paisaje serrano andino, con salones de cúpula de vidrio y jardines rodeados de montañas.
Las fotos muestran dos espacios de práctica. Uno es un salón amplio con piso de madera, vigas de tronco y ventanales que enmarcan las cumbres. El otro es una cúpula circular de vidrio con columnas blancas y vista panorámica, que funcionó tanto para sesiones dinámicas como para los momentos más contemplativos.
La agenda fue variada. Las imágenes documentan posturas técnicas de alto nivel: en una foto, Jujuy ejecuta la postura del cuervo —equilibrio completo sobre las manos— sobre un mat negro con las montañas de fondo. En otra secuencia, dos participantes practican acroyoga: una equilibrada sobre los pies de la otra en el salón de columnas blancas, con los brazos extendidos hacia arriba. Tres mujeres forman además una pirámide humana en la cúpula de vidrio, con el amanecer andino como telón.
Uno de los momentos más llamativos es el círculo de meditación nocturno: unas 10 mujeres sentadas en ronda sobre el piso de la cúpula, con una vela encendida en el centro y la oscuridad del valle afuera. El fogón al aire libre completó esa dimensión colectiva. En el jardín de piedra de la propiedad, unas 13 participantes se reunieron al atardecer alrededor del fuego, sentadas sobre mantas y almohadones, algunas con papeles en mano.
El retiro también incluyó excursiones por el entorno natural. Una foto muestra a Jujuy sobre una piedra en medio de un arroyo de aguas cristalinas, con las manos en namaste y vegetación húmeda alrededor. Otra la captura de espaldas frente a una cascada de gran caudal, formando un corazón con las manos sobre su cabeza. Una tercera imagen, nocturna, registra el cielo estrellado a través de las vigas de la cúpula, con un tono violáceo profundo.
El punto culminante fue la visita a Machu Picchu. Una de las fotos más comentadas muestra a cuatro mujeres en el césped de la ciudadela inca, con las ruinas y el Huayna Picchu entre nubes bajas. Dos llamas —una blanca y una marrón— se acercan al grupo: una queda en primer plano mirando a la cámara, mientras una de las chicas la acaricia riendo.
El posteo que acompañó las imágenes fue extenso y personal. “Conocí el Machu Picchu con un grupo de mujeres increíbles”, escribió Jujuy. “Un viaje que va a quedar guardado para siempre en mi corazón.” La descripción de lo vivido dentro del retiro fue la parte más detallada: “Yo no les puedo explicar lo que lloré, me reí, bailé, medité, practiqué yoga, aprendí, me abrí, escuché, conecté conmigo y con compañeras maravillosas, descubrí un nuevo país, disfruté de un detox de redes sociales.”
La desconexión digital fue un elemento que mencionó de forma explícita, al mismo nivel que meditar o practicar yoga. Esa decisión se refleja en el álbum: ninguna foto tiene el aspecto de una producción preparada para redes. Son registros espontáneos —la cara mojada frente a una cascada, el grupo despeinado en el mirador— que contrastan con la estética habitual de una figura pública. Una de las imágenes más descontracturadas la muestra al sol, en bikini blanca, sosteniendo un libro frente a su cara: No te creas todo lo que piensas, de Joseph Nguyen.
El álbum incluye también una foto de cartas espirituales desplegadas sobre un aguayo de colores intensos —rojo, naranja y negro—, con una participante sosteniendo una de ellas. El texto visible en la carta refiere al amor y al poder sanador. Al lado, dos mazos adicionales: uno de cartas de animales y otro de diseño geométrico azul.
El cierre del posteo fue contundente: “Wow, cuantas cosas, emociones y sensaciones en poquitos días. Posta, hay una nueva versión de mí. NIUMI.”