Deportes | Un día como hoy

Semillita...el "loco" Salinas, campeón del mundo

Un día como hoy, 1 de Agosto de 1978, Boca Juniors se consagraba campeón Intercontinental en Alemania, ganándole 3 a 0 al Borussia, tras haber empatado en el partido de ida,  jugado en Argentina 2 a 2. En realidad, el rival debió ser el Liverpool de Inglaterra quién renunció a jugar dicha definición.

El hecho no sólo nos recuerda hoy al magnánimo hecho futbolístico de Boca, sino que, a los jujeños, nos traerá esta fecha a la figura de aquel "tucumanito" - hermano de Ricardo "Bombacha" Salinas, férreo lateral de Gimnasia y Esgrima de Jujuy.

Porque Carlos Horacio Salinas, sólo era un niño cuando su hermano "el Richard", lo trajo a Gimnasia para que jugara en las inferiores del lobo, además para protegerlo como un padre, al margen de las condiciones técnicas de aquel "changuito cañero", llegado de su Tucumán natal.

En el plantel jujeño le decían "semillita", hasta que llegase a ser el famoso "loco" Salinas, jugador de River, Boca , Chacarita y de tantos equipos por los que paseó su nombre.

En verdad, "semilla" Salinas fue la piel de Judas, una versión retro de la película "Mi pobre angelito". Fue dueño de una picardía incomparable, para la precocidad de sus actos, por eso más de una vez, le sacó miles de canas verdes a su hermano y a los dirigentes de Gimnasia. Podríamos enumerar muchas anécdotas, pero entre las mas entretenidas y publicables, podría recordarse cuándo algunos "pitucos", jugaban al Bowling en un local de la calle Belgrano y Lamadrid. 

Había un joven en particular, que no le simpatizaba, medía un metro ochenta y cinco, mientras que "semillita" tendría quince años, casi pisando los 16. Entonces, le pidió a su ocasional compañero que lo esperara afuera. El "tucumanito", entró al local, e imprevistamente le pateó los bolos desparramándolos por todo el lugar, en clara provocación al muchacho del centro. La reacción no se hizo esperar por parte del ofuscado joven de la supuesta "alta sociedad" de ese momento. Entonces fue detrás del chico y le aplicó tal patada en los glúteos, que "semillita" fue a parar a la vereda del recinto. El nene de Tucumán, se levantó sacudiéndose la ropa, mientras con astucia, le iba diciendo al grandote de metro ochenta y cinco, "disculpame, fue una broma, yo soy el semillita, hermano de Richard que juega en Gimnasia y Esgrima, perdoname, una broma" ( para entonces se le había acercado tanto, que ya lo tenía casi cara a cara). De repente - al mejor estilo tucumano - se elevó como quién cabecea una pelota aérea, dándole un cabezazo en el rostro, que desmayó al grandote contrincante. Así nockeó al rival de turno, ¡le tuvieron que contar hasta mil para que el engreído joven de centro despertara!

Carlos Horacio Salinas hizo las mil y unas en Jujuy, cualquier jugador del fútbol jujeño, la verdad, fue un bebé de pecho al lado del terrible "semilla" Salinas.

Hasta tuvo la astucia de esperar cumplir la mayoría de edad, para aceptar "el gancho" que le hizo el cura Ferrari (una suerte de delegado de River Plate en Jujuy), quién le consiguió la prueba en River, incorporándose así al equipo de Núñez.

Pero fue tan revoltoso que entrenaba en River con la camiseta de Boca debajo de la indumentaria del club "millonario". Daniel Pasarella, de inmediato se lo recriminó, por lo que otra vez, Salinas reaccionó haciéndole frente al importante referente de River. Incluso, hay una foto de la Revista "El Gráfico", en la que se muestra la pelea entre "el semilla" y Daniel Pasarella. Por eso se tuvo que ir a Chacarita, del 76 al 77, pero Salinas no podía con su genio, y enfrentando a Boca Jrs, desafió a Suñé y Ribolzi a pelearse. "El chapa" Suñé, lo fue a buscar al entrenamiento de Chacarita, y nuevamente Salinas sacó a relucir sus dotes de buen peleador tucumano.

Las vueltas de la vida hicieron que pasara a Boca en 1978, recibido con debido respeto, ya que su estilo personal de pendenciero, iba con el estilo de Boca Juniors.

Los xeneizes que se habían consagrado campeones de la Libertadores en 1977, recién en el 78 pudieron protagonizar la final Intercontinental ante los alemanes, obviamente que ya "el loco" Salinas estaba en los dirigidos por el "Toto" Lorenzo.

Hasta allí llegó el personaje de esta historia, para gritar con fuerza ante el Borussia ¡Boca para todo el mundo! , porque con goles de Heber Mastrángelo, Carlos Horacio Salinas y Darío Feldman, el equipo de la Rivera alzó la copa Intercontinental.

El suceso es destacado y recordado en un día como hoy para la historia del fútbol argentino, pero, como la ocasión sirve para recordar a Carlos Salinas, ese personaje de estuvo en Gimnasia y Esgrima de Jujuy y saltó hacia el mundo, aquí va una muestra más de su picardía de changuito tucumano. Sucedió que en el viaje de vuelta en el avión de Boca, el presidente Alberto J Armando ya le había entregado una cifra importante en dólares al plantel. Pero de repente, se escuchaba que Carlos Salinas lloraba desconsoladamente en su butaca. El presidente se le acercó para preguntarle que le ocurría, y "el loco" contestó " es que se me perdió la plata del premio que usted nos regaló"...Don Alberto J Armando lo consoló diciendo " no se haga problemas, aquí le entrego más dinero para que salve su situación ". Salinas muy agradecido, paró de llorar y empezó a reirse...un compañero le preguntó ¿y ahora de qué te reís ? Salinas le guiñó un ojo a su colega, diciéndole "yo le dije al presidente que había perdido mi dinero, pero era mentira ¡así que tengo ahora doble premio!

Así, la vida de Carlos Horacio Salinas, nos quedaríamos cortos narrando más de las increíbles historietas del "semillita" Salinas, que pasó por Gimnasia de Jujuy y que se hizo famoso en el fútbol argentino, pero necesitaríamos más tiempo para sintetizar los miles de capítulos de su desopilante vida...Créase o no, así fue "loco", Carlos Horacio Salinas...