Todavía quedan resabios de aquella infausta jornada de clásico en la que la desacertada actuación del árbitro Luera desató un escándalo de grandes proporciones.
Crédito de la fotografía: La Página del Hincha del Club Atlético Perico
En aquella tarde ganaba Zapla 1 a 0 y en tiempo cumplido los hinchas visitantes comenzaron a promover disturbios, casi asumiendo que el partido ya estaba perdido.
Cuando lo más indicado era suspender definitivamente el encuentro, el inexperto juez del partido, decidió continuarlo adicionando algunos minutos de más. Habiéndose superado el tiempo establecido, para desgracia del árbitro, llegó el agónico gol de Talleres que empató el match. Esto provocó la ira de jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, del conjunto local.
Esto le costó muy caro a Zapla que no sólo se vio privado de una victoria y tres puntos vitales por su situación actual, sino que determinó sanciones para los involucrados en aquellos hechos escandalosos.
Llegó el momento de la revancha y el clásico entre El Expreso y El Merengue se jugará en el estadio Plinio Zabala de Ciudad Perico, contrariamente a lo que se había acordado en el cónclave con la presencia del propio presidente de la Liga Jujeña Hugo Manzur.
En primera instancia se había acordado con el presidente de Gimnasia y Esgrima, Fernando Yécora, que el encuentro se realizaría en el Estadio 23 de Agosto del barrio Luján .Sin embargo, horas mas tarde, se informó que el escenario del Lobo no estaba disponible por el resembrado del campo de juego.
Por lo tanto el duelo se trasladará a su lugar de origen, pero redoblando la cobertura policial, ya que este cotejo, por todo lo que está en juego, es considerado de alto riesgo.
El otro punto polémico de cara a este nuevo clásico es la designación de la terna arbitral, ya que la misma será de la provincia de Santiago del Estero. De modo que serán Juan Jiménez, Roberto Martínez y Carlos Díaz, los encargados de llevar adelante las acciones.
En aquella tarde ganaba Zapla 1 a 0 y en tiempo cumplido los hinchas visitantes comenzaron a promover disturbios, casi asumiendo que el partido ya estaba perdido.
Cuando lo más indicado era suspender definitivamente el encuentro, el inexperto juez del partido, decidió continuarlo adicionando algunos minutos de más. Habiéndose superado el tiempo establecido, para desgracia del árbitro, llegó el agónico gol de Talleres que empató el match. Esto provocó la ira de jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, del conjunto local.
Esto le costó muy caro a Zapla que no sólo se vio privado de una victoria y tres puntos vitales por su situación actual, sino que determinó sanciones para los involucrados en aquellos hechos escandalosos.
Llegó el momento de la revancha y el clásico entre El Expreso y El Merengue se jugará en el estadio Plinio Zabala de Ciudad Perico, contrariamente a lo que se había acordado en el cónclave con la presencia del propio presidente de la Liga Jujeña Hugo Manzur.
En primera instancia se había acordado con el presidente de Gimnasia y Esgrima, Fernando Yécora, que el encuentro se realizaría en el Estadio 23 de Agosto del barrio Luján .Sin embargo, horas mas tarde, se informó que el escenario del Lobo no estaba disponible por el resembrado del campo de juego.
Por lo tanto el duelo se trasladará a su lugar de origen, pero redoblando la cobertura policial, ya que este cotejo, por todo lo que está en juego, es considerado de alto riesgo.
El otro punto polémico de cara a este nuevo clásico es la designación de la terna arbitral, ya que la misma será de la provincia de Santiago del Estero. De modo que serán Juan Jiménez, Roberto Martínez y Carlos Díaz, los encargados de llevar adelante las acciones.