Tiraxi, entre nubes y praderas
En esta primera parte nos preparamos para un nuevo circuito de turismo local, recorremos de a poco el territorio provincial y disfrutamos en cada encuentro de paisajes, aventura, comunidades y los sabores más representativos. Este destino se encuentra en un pequeño apéndice de la zona de las Yungas, para ser más específica selvas de alta montaña o nuboselva, verdes praderas, ríos y abundantes precipitaciones gestan una vegetación variada que se ve plasmada tanto en la flora como en la fauna del lugar y en la gran cantidad de rebaños que encuentran en este espacio un sitio ideal para pastar. Bienvenidos a un rincón lejos del ruido de la urbe, aire puro y nubes bajas nos reciben en Tiraxi.
Iniciamos viaje en San Salvador de Jujuy, el equipaje dependerá de nuestro itinerario, podemos hacer el recorrido en un día y regresar o quedarnos y hacer noche; ambas son más que recomendables. Tomamos la RN N°9 camino al norte, a 24 km aproximadamente y dentro del departamento Dr. Manuel Belgrano llegamos a la localidad de León, es precisamente en este punto donde vamos a tomar la RP N° 29 para ingresar al trayecto que nos permitirá llegar a destino.
Esta ruta provincial es un camino de tierra sinuoso, durante su recorrido es común observar animales pastando, pequeños brazos de río nos acompañan en el trayecto, por esta razón si vamos en épocas de lluvia se recomienda precaución, es un circuito de 20 km apto para vehículo, trekking o cabalgata; las dos últimas potencian la posibilidad de observar con mayor proximidad la fauna del lugar, pavas, corzuelas, liebres, gatos del monte, pequeños zorros entre otros, además de una gran variedad de aves.
Tiraxi está situada a unos 44 km de San Salvador de Jujuy y a unos 1600 msnm, casi escondida de las rutas más visibles y transitables habitualmente. A penas comenzamos a transitarla somos escoltados por árboles de gran tamaño que parecen recibirnos, nogales, pinos de cerro, cedros se emplazan sobre un camino que asciende y desciende, que gira y contragira, que sorprende a cada momento siendo una invitación constante a quedarse y simplemente disfrutar. Es ideal para caminatas fotográficas, trekking y ciclismo de montaña; aire fresco y una vista panorámica son la combinación perfecta para quienes se disponen vivir solo el aquí y ahora.
Este pequeño poblado se caracteriza por su cultura gaucha, una de las postales será precisamente observar cabalgar a quienes viven en el lugar y utilizan el caballo como un medio de movilidad y trabajo. Se dedican principalmente a la actividad ganadera, pues el medio favorece las condiciones con pastizales abundantes y agua en todos sus rincones.
Además, a modo de producción artesanal se realizan productos gastronómicos de campo como ser bollos, panes y empanadas que se cocinan a horno de barro; como así también conservas y dulces caseros preparados por lo general a una cocción lenta a la leña; y es por esta razón que un dejo ahumado impregna los sabores de la zona.
Desde el paraje más elevado podemos observar el río de Tiraxi encausado en una quebrada que va alejándose de nuestra vista y adentrándose en las distintas tonalidades verdes. Al margen derecho y paralelo al río un camino de tierra dibuja otra línea zigzagueante, muy poca urbanidad y la presencia de vacas, gallinas y algún que otro perro dispuesto a ser una buena compañía. Llegado el crepúsculo la estridencia de animales e insectos nocturnos musicalizan el momento, luciérnagas parecen jugar en la oscuridad y una fogata ilumina la profundidad de la noche.
En el próximo recorrido y en una segunda parte vamos a centrarnos en la parada más elegida y conocida del circuito “La cascada de Tiraxi”; la misma se está convirtiendo en un clásico del verano jujeño y en una visita imperdible para visitantes ocasionales durante todo el año.
Continuará…
Ph y video: Cecilia Bianco